El Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE) se echó a la bolsa cerca de 30 millones de pesos (mpd) al finalizar la subasta de automóviles de uso oficial organizada el domingo en Los Pinos. Desde Lamborghinis a “vochos”, la subasta vio desfilar los coches que el presidente Andrés Manuel López Obrador ha señalado como un símbolo de los excesos y la opulencia con la que vivían funcionarios de administraciones pasadas. El monto recaudado por el SAE con la subasta fue de 28.4 mdp, de acuerdo con el titular del SAE, Ricardo Rodríguez Vargas, durante la “mañanera” presidencial llevada a cabo al día siguiente. De los 82 lotes disponibles en la subasta, se comercializaron 65. El dinero se canalizará hacia dos de los municipios más pobres de Oaxaca (y del país):  Santos Reyes Yacuná y Santa María de Zaniza.
“En general tuvimos un buen sobreprecio. La gente le entró a la puja; una fuerte participación. Y al final consideramos que los resultados fueron bastante favorables en la venta de dichos bienes de lujo”, apuntó el titular del SAE.
López Obrador declaró que habrá una subasta de bienes cada 15 días. La próxima será de residencias, y la que sigue a esta será de joyas. Cabe recordar que el presidente cambió el nombre del SAE al Instituto Para Devolverle al Pueblo lo Robado, el cual, al menos en teoría, ya se encuentra operando bajo la tutela de Rodríguez Vargas.   Te puede interesar: Indicios de posible corrupción detectados en Banobras y SHF cach