El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) afirmó que los responsables de instrumentar la estrategia contra el robo de combustibles (huachicoleo) no consideraron todos los efectos sobre la actividad económica, y advirtió que el costo ascendería a poco más de 6,000 millones de pesos, lo que representa 0.03% del PIB. En un análisis, especialistas de la institución señalaron que si bien, las acciones contra el huachicoleo podrían tener un impacto positivo de corto plazo en contra de la delincuencia, ya hay afectados, además de los consumidores finales en nueve estados de la República.
“Mientras se continúa minimizando el problema al informar que no hay escasez del producto, puesto que existen los inventarios necesarios para cubrir las necesidades de combustible, el hecho es que la incapacidad de abastecerlo eficientemente comienza a generar desequilibrios en la actividad productiva”, explicaron.
Refirieron que en cuanto al impacto que puede tener esta situación, aún es prematuro considerar un costo cuando todavía no hay datos duros de las actividades afectadas, no obstante, haciendo un estimado, apuntaron que “los primeros perjudicados son los distribuidores de combustibles, que pudieron verse afectados en aproximadamente un tercio de sus ingresos en los días que lleva el desabasto”.
“De ser así, el costo ascendería a poco más de 6 mil millones de pesos, lo que representa el 0.03% del PIB. Aunque podría parecer mínimo, no obstante, a esto habría que incluir el costo de diversas actividades productivas, aunque es probable que en conjunto el impacto no sea mayor a una décima del Producto”.
Los expertos añadieron que aunque no se tenga un precedente en materia de desabasto de gasolinas que contribuya a hacer un análisis más exacto de su posible impacto, si hay antecedente acerca de el desabasto de otro combustible que incidió en la actividad productiva. En este contexto, retomaron un estudio del Banco de México donde se relata que, del segundo trimestre del 2012 a la segunda mitad del 2013, Pemex implementó una estrategia que restringía la cantidad de gas utilizado por el sector manufacturero, debido al desabasto de este combustible que se vivió en ese periodo. Los cálculos que se presentaron indican que esta situación de desabasto de gas natural redujo la tasa de crecimiento del PIB en 0.28 puntos porcentuales.
“Evidentemente este impacto fue mucho mayor dada la incidencia directa en la producción de bienes”.
Los analistas subrayaron que además de lo anterior, el tema del desabasto de combustible también ha comenzado a incidir en otras actividades, como la seguridad pública.
“Ya hay información de que, en diferentes zonas de los Estados afectados, se ha tenido que reducir la vigilancia de la policía en patrullas por el uso de bicicletas o rondas a pie, lo que favorece sin duda a la delincuencia”.
Ante todos estos efectos, el CEESP expuso que la mejor opción para erradicar el problema del huachicoleo y del desabasto, es la colaboración de todos los sectores.
“Unos a través de la denuncia, otros dejando de participar en la venta de combustible ilegal, pero especialmente fortaleciendo las instituciones encargadas de combatir la corrupción, la inseguridad y todas estas prácticas ilegales, teniendo un estado de derecho mucho más fuerte en el que las reglas del juego sean prioritarias”.
Cabe mencionar que el robo de combustible significó en 2017 una pérdida de 60,000 millones de pesos, lo que representó el 13.5% del valor total de las ventas internas de gasolinas. Evidentemente, el costo de 2018 habrá sido mucho mayor dado el constante crecimiento de este delito. Te puede interesar: “Desastrosa”, la estrategia contra huachicoleo: Coparmex erc