Tras el descarrilamiento del Tren Interoceánico a fines de diciembre pasado, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dio instrucciones para solicitar una certificación internacional de seguridad antes de que se reanude el servicio de pasajeros, como una condición indispensable para volver a operar.
La mandataria explicó que la medida pretende evitar cualquier riesgo y garantizar que el sistema ferroviario cumpla con estándares internacionales, luego del incidente ocurrido en Oaxaca, con saldo de 14 muertos y varias decenas de heridos.
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En su conferencia de prensa de todas las mañanas, Claudia Sheinbaum detalló que, además de la certificación, la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario (ARTF) está por concluir un informe técnico obligatorio sobre lo sucedido, el cual será público.
Asimismo, la mandataria instruyó a la Secretaría de Marina (Semar) y al Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT) a avanzar en una evaluación integral del servicio, previo a la reapertura.
Claudia Sheinbaum insistió en que la prioridad del gobierno federal es la seguridad de los usuarios, incluso si eso implica retrasar el reinicio de operaciones.
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Desde las instalaciones de la nueva Cineteca Nacional, en el bosque de Chapultepec, donde se efectuó la conferencia, Andrés Lajous Loaeza, jefe de la ARTF, explicó que una entidad independiente realizará una revisión completa del sistema ferroviario.
La evaluación incluirá vías, trenes, procedimientos operativos y protocolos de seguridad, con el objeto de emitir recomendaciones técnicas, en aras de evitar que un incidente similar vuelva a ocurrir.
El funcionario precisó que este proceso estará a cargo de una empresa especializada, con experiencia en seguridad ferroviaria a nivel internacional.
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La auditoría y la validación de las mejoras podrán tomar entre dos y tres meses, plazo que se sumará al tiempo necesario para ejecutar las correcciones que resulten necesarias.
Mientras tanto, el Tren Interoceánico permanecerá fuera de operación para el transporte de pasajeros hasta nuevo aviso.
En paralelo, continúan dos investigaciones: una a cargo de la Fiscalía General de la República (FGR) —que deslindará las responsabilidades penales— y otra de carácter técnico, encabezada por la ARTF, que profundizará en los factores que contribuyeron al accidente, más allá de una falla humana, que ya fue determinada por la Fiscalía al señalar al conductor del ferrocarril de movilizarlo a exceso de velocidad.
GC





