El representante de los empresarios en la negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), Moisés Kalach, aseguró que México no se dejará mangonear ni presionar por Estados Unidos y su imposición de aranceles al acero y al aluminio. En entrevista para Fórmula Financiera de Grupo Fórmula, el funcionario refirió que el país tiene muy claro sus objetivos dentro de las negociaciones del acuerdo comercial y que ninguna amenaza servirá para que cambie la posición del país.
“La respuesta que tuvo México ante las acciones del gobierno estadounidense reflejan nuestra posición de que no vamos a dejar que nos ‘mangoneen’, ni que nos presionen. “Con ella, ratificamos nuestra posición, y hemos dejado claro que ni con amenazas vamos a cambiar nuestro punto de vista sobre temas como la cláusula ‘sunset’. Me parece que ratifica una línea muy clara de que México no se va a dejar”, señaló.
Apuntó que la decisión del gobierno estadounidense es muy desafortunada y que va en contra de lo que se ha avanzado en los últimos años en materia comercial. Reconoció, además, la respuesta del gobierno mexicano y subrayó que las represalias, anunciadas el día de ayer, son más precisas que las medidas arancelarias con las que el presidente Donald Trump pretende presionar al país.
“De nuevo hemos actuado de manera correcta. El gobierno mexicano de la mano del sector privado respondió muy rápido y aplicó medidas un poco más precisas que las estadounidenses. “El hecho de elegir productos agropecuarios como uvas, manzanas y cerdos son dardos específicos para generar una fuerza y un problema político internamente en EU, en estados republicanos que son grandes exportadores a México”.
Kalach dejó en claro que el propósito del gobierno mexicano no es atacar a los sectores productivos de EU, sino generar una presión política para que Trump desista de la aplicación de aranceles al acero y aluminio mexicanos, además de que se pueda avanzar en la modernización del TLCAN.
“Los representantes de los sectores dicen que no quieren pagar los platos rotos y nosotros les hemos respondido diciéndoles: ‘bueno, ayúdanos a que tu presidente cambie de opinión’. “Nosotros no queremos lastimarlos, pero nos vemos en la necesidad de defendernos cuando están atacando a los productores mexicanos primero”.
Finalmente, Kalach apuntó que, de ahora en adelante, el país tiene que ser muy cauteloso en torno a la negociación del TLCAN, y hay que esperar a ver qué es lo que sigue.
“Lo que es cierto es que es difícil sentarse en la mesa con un país que te está amenazando. México se ha sentado de buena fe, poniendo posiciones claras y creativas para que los socios comerciales se sientan más cómodos y estas han sido negadas. “Me parece que hay que ser cauteloso y hay que esperar a ver qué es lo que sigue”.
(Con información de Fórmula Financiera) erc