Pan American Silver Corp. se convirtió en la más reciente empresa en disminuir sus operaciones en México debido a la creciente violencia y el crimen, pues informó el lunes que se ha enfrentado a incidentes de seguridad en las carreteras utilizadas para transportar personal y materiales a su mina Dolores.

La empresa con sede en Vancouver dijo que mantendrá al personal en su mina de plata Dolores a cielo abierto en el estado fronterizo de Chihuahua a los niveles necesarios para mantener la seguridad del sitio y que implica una reducción de sus actividades operativas.

“Hemos estado monitoreando la situación, y con los incidentes recientes que ocurrieron a lo largo de las vías de acceso, hemos determinado que el curso de acción prudente es suspender los movimientos de personal hacia y desde la mina hasta que las carreteras sean seguras para nuestros empleados”, dijo Michael Steinmann, presidente y director ejecutivo de la compañía minera, a través de una circular

Las acciones de Pan American Silver, uno de los mayores productores de plata del mundo, cayeron casi un cinco por ciento en las operaciones de la tarde en la Bolsa de Valores de Toronto, según un medio de aquel país.

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El anuncio de Pan American Silver sigue a las decisiones de varias otras firmas de reducir las operaciones mexicanas en las últimas semanas, ya que una ola de violencia por el crimen organizado lleva a los asesinatos a niveles récord.

Coca-Cola Femsa, el mayor embotellador de Coca-Cola del mundo, cerró indefinidamente su centro de distribución de 160 empleados en Ciudad Altamirano, en el suroeste del estado de Guerrero, en marzo.

Los robos de trenes y camiones también se han disparado a medida que los criminales emplean métodos cada vez más sofisticados para aterrorizar a la red nacional de líneas ferroviarias y carreteras. Algunos camioneros ahora contratan escoltas armados para viajar junto a ellos, ya que los robos se duplicaron en 2017 a casi 3,000.

La semana pasada, la empresa minera e infraestructura Grupo México dijo que siete descarrilamientos de trenes de carga, entre el puerto comercial clave de Veracruz y el centro de México, se debieron a un “sabotaje” y le costaría a la compañía 312 millones de pesos. La larga frontera de Chihuahua con Texas y Nuevo México es un punto de entrada principal para los traficantes de drogas que ingresan a los Estados Unidos.

Con información de CBC.

ct