De llegarse a establecer un gobierno militar en Bolivia, México no lo reconocerá oficialmente.
“México no vería y no aceptaría, como ya lo señalé, un gobierno de carácter militar, y yo creo que la mayor parte de los países de América Latina tampoco”, declaró el canciller mexicano, Marcelo Ebrard Casaubon, durante la conferencia presidencial matutina del lunes.
El domingo fue una jornada frenética no sólo para Bolivia, sino para toda la región de América Latina. Después de casi 14 años en el poder, varias semanas de protestas callejeras y a horas de haber convocado a nuevas elecciones presidenciales, Evo Morales renunció a su puesto como mandatario boliviano. El ahora ex-presidente de Bolivia renunció, según él mismo, para “pacificar” el país, que lleva semanas de protestas y enfrentamientos callejeros entre ciudadanos y elementos de seguridad. Las manifestaciones surgieron en respuesta a los resultados de las elecciones presidenciales del 20 de octubre, en las que Evo Morales resultó victorioso. La Organización de Estados Americanos (OEA) informó el mismo domingo sobre los resultados de una auditoría a las elecciones de octubre. Según su reporte, hubo irregularidades en el proceso: desde manipulación del sistema de cómputo hasta modificaciones a las actas electorales. Los ciudadanos no son los únicos que se revelaron en contra del entonces presidente. Grupos de policías y otros elementos de seguridad de Bolivia se amotinaron en contra del mandatario. Previo a que Evo Morales dimitiera, el jefe de la Policía Boliviana, Yuri Calderón, y el comandante en jefe del Ejército, Williams Kaliman, renunciaron a sus puestos. Este último leyó como parte de su renuncia un comunicado en el que pidió al entonces presidente “que renuncie a su mandato presidencial permitiendo la pacificación y el mantenimiento de la estabilidad, por el bien de nuestra Bolivia”. Varios funcionarios mexicanos avalaron la decisión de Evo Morales, aunque repudiaron las circunstancias en las que se dio. La postura oficial del gobierno es que el ex-presidente y su administración fueron víctimas de un golpe de Estado. Ebrard Casaubon informó el domingo que México ofrecerá asilo político a varios funcionarios bolivianos, entre ellos el mismo Evo Morales. No obstante, por el momento se desconoce el paradero del ex-presidente.   Te puede interesar: Hechos en Bolivia son un “golpe de Estado”, considera el Gobierno mexicano cach