La precandidata presidencial por la alianza ‘Sigamos Haciendo Historia’, Claudia Sheinbaum subrayó que México debe acelerar su transición energética, una tarea que puede concretarse con la participación de ­la empresa del Estado y con el sector privado.

México tiene que acelerar su transición energética, no sólo para contribuir a la disminución de gases invernadero, sino también para incorporarnos al mercado internacional.

Esto se puede hacer una parte con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y otra parte de los privados, pero con reglas claras”, dijo la política en un encuentro con la American Society of Mexico y con algunos embajadores.

Abundó que para apretar el paso en esta materia, se tiene que facilitar la inversión privada, al tiempo que la pública, “en este porcentaje que se ha planteado, en una certidumbre de largo plazo” y garantizando que el Estado conservará su rectoría y que se mantendrá la soberanía energética.

En el evento, mencionó que el autoabasto, tal y como se dio en gobiernos pasados, generó muchísimos problemas de ilegalidad y problemas técnicos en la red de transmisión”, pero éste se puede realizar “en el marco de la ley”.

Entonces, la visión es acelerar la transición energética en un marco en donde quede claro la inversión pública y la inversión privada en los esquemas que se tengan que generar, dentro del sistema interconectado”, puntualizó.

Sheinbaum agregó que aunque este tema es de gran relevancia para el país y para los empresarios, la situación del agua es “central”, pues es un recurso estratégico para el desarrollo “que requiere de una gestión y administración claras”.

En ese sentido, destacó la necesidad de trabajar en un programa estratégico para la buena gestión del líquido vital, que abarque un periodo de tiempo mayor a los siguientes seis años.

“Hay muchos sectores que hoy quieren invertir en México y el asunto es hacerlo claro, ordenado, pero que también genere bienestar para la población.

(Por ejemplo), queremos que Tesla no sólo genere la inversión en Nuevo Léon, sino que las y los trabajadores que van a trabajar en Tesla tengan buenos salarios, que tengan un lugar digno dónde vivir, que sus hijos puedan ir a una escuela de buena calidad pública, que tengan una clínica, que construyan bienestar y, que al mismo tiempo, el agua que use Tesla no le quite el agua al consumo humano ni a la producción de alimentos”, subrayó.

Finalmente, Sheinbaum acentuó que México tiene “todo el potencial” para aprovechar el nearshoring, incluso, “para convertirse en el principal hub de manufactura avanzada en América del Norte en la próxima década”, pero esto requiere de una estrecha colaboración entre el sector público y privado.

Lo anterior, sobre todo “para impulsar la capacitación laboral, así como inversiones sin precedentes en connectividad de clase mundial y ciudades sustentables e inteligentes”.

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