México se prepara para recibir y hacerse cargo de 8 mil solicitantes de asilo en Estados Unidos. El flujo de refugiados hacia México forma parte del acuerdo arancelario-migratorio pactado por ambas administraciones el viernes, informó el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubon.
“Los norteamericanos han decidido regresar a México a 8 mil personas que están esperando su audiencia en EU para asilo. A esas personas México les está ofreciendo apoyo y respaldo, y lo seguiremos haciendo”, dijo el canciller mexicano el sábado en conferencia de prensa desde Tijuana.
México también acordó iniciar un sistema de registro de migrantes en el que puedan establecer quién entra al país, ya sea para transitarlo o con la intención de quedarse en busca de refugio.
Lo que ofrecimos es que las personas que vengan a nuestro país y crucen nuestro país, sea para quedarse en México o para ir a EU, tengan que registrarse, porque si no las podemos registrar pues no podemos saber quiénes son y no los podemos proteger”, apuntó Ebrard Casaubon.
El gobierno mexicano se anotó una victoria importante en Washington el viernes después de tres días de diálogo intenso. México no tendrá que preocuparse –al menos por ahora- por los aranceles que amenazan caer sobre todas las exportaciones del país a EU a partir del 10 de junio. Sin embargo, el gobierno tuvo que comprometerse a ejercer con más fuerza sus leyes migratorias, prometiendo incluso enviar a 6 mil elementos de la Guardia Nacional para proteger las secciones más porosas de la frontera con Guatemala. A pesar de ello, la administración lopezobradorista ha insistido en que mantiene el desarrollo económico y social de las regiones más pobres de Centroamérica y el sureste de México como la mejor política para combatir el problema migratorio.
“Dijimos que creemos que la única solución al flujo migratorio es que la gente tenga opciones donde vive y que no tengan que migrar forzadamente por la pobreza”, señaló Ebrard Casaubon.
Cabe recordar que ya hay grupos de migrantes varados en estados fronterizos mientras esperan a que procedan sus trámites en Estados Unidos. A finales de marzo se reportó que había alrededor de 850 migrantes esperando en las ciudades tamaulipecas de Nuevo Laredo y Reynosa. A finales del año pasado, el gobierno de Tamaulipas pidió a la federación más fondos para atender a la caravana migrante que se dirigía hacia el estado para cruzar la frontera norte.   Te puede interesar: ¿A qué se comprometió México para evitar los aranceles de Trump? cach