Andrés Manuel López Obrador rindió protesta como presidente de la República Mexicana, jurando cumplir con el mandato constitucional y en caso de no hacerlo, que el pueblo lo demande.
“Protesto guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen, y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de Presidente de la República que el pueblo me ha conferido, mirando en todo por el bien y prosperidad de la Unión; y si así no lo hiciere que la Nación me lo demande”, dijo en San Lázaro.
Posteriormente, Enrique Peña Nieto, quien hasta hoy fuese el primer mandatario, se retiró la banda presidencial para entregarla al presidente de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo, quien a su vez se la entregó a López Obrador. Dentro las instalaciones se encuentran poco más de 900 invitados especiales, entre los que destacan disputados; senadores; gobernadores estatales, gabinete actual y futuro; así como invitados internacionales; siete jefes de Estado internacionales entre los que destaca el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence y el Rey Felipe VI de España. LP