Las modificaciones a la ley de obras públicas que avanzó en Tabasco prende focos de alerta sobre corrupción, alertó Juan Pardinas, director general del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
“Lo que se hizo en Tabasco es un diseño institucional para la corrupción, para el compadrazgo y para el capitalismo de cuates”, dijo el activista en conferencia de prensa.
El viernes pasado, el Congreso de Tabasco,  por iniciativa de Morena y usando su mayoría, aprobó reformas a las leyes locales de obras públicas y de adquisiciones, con ella se elimina la licitación en en obras estratégicas.
“No hay margen para la honestidad en un proceso en el que se cancela la competencia”, destacó el director del IMCO, quien al tiempo dijo que esto manda una mala señal para el país con un partido hegemónico: Morena.
El artículo 45 de la ley de Obras Públicas y Servicios ahora permite a dependencias y entidades estatales “contratar obras públicas o servicios relacionados con las mismas sin sujetarse al procedimiento de licitación pública cuando sean necesarias para proyectos estratégicos que detonen el empleo y mejoren la infraestructura impulsando el desarrollo económico del estado”. Además:
“No se sujetarán al proceso de licitación pública cuando las obras y servicios sean convenidos con la federación o con las empresas productivas del Estado para la realización de proyectos estratégicos en materia energética prevista por las leyes respectivas”, reza el texto modificado.
En el estado hay un par de obras clave para el próximo gobierno de Andrés Manuel López Obrador, presidente electo: la Refinería de Dos Bocas y el Tren Maya en sus tramos de Tabasco. Ahora, con las modificaciones hechas a la ley el viernes pasado, ambos proyectos se podrán otorgar a las constructoras por asignación directa. El problema, añadió el investigador, es que desde Morena están asumiendo un rol de honestidad que dicha ley no respalda y por el contrario abre la puerta a la corrupción.
“¿Qué pasa cuando hay un gobierno de mayoría sin contrapesos, que además es un gobierno que se asume mecánicamente honesto?, ¿que por el  el simple hecho de pertenecer a la clase política hegemónica ya siente que son actos de honestidad?, perdón, pero 30 millones de votos no te garantizan la honestidad de gobierno”, acentuó.
Pardinas también informó que tras la aprobación, ya hay varias organizaciones de la sociedad civil -entre ellas el IMCO- que están revisando opciones jurídicas para echar atrás el diseño de esta ley. Sin embargo, no dejó de recalcar que el partido que es mayoría en varios congresos y ejecutivos estatales, lo mismo en el ámbito federal,  aún está en vías de construirse más allá de la visión de Andrés Manuel López Obrador, sin embargo, la aplanadora legislativa usada en Tabasco para sacar una ley a  modo, prende focos de aleta.
“Anhelo sinceramente que lo que pasó en Tabasco no sea un anuncio de lo que Morena representa como fuerza hegemónica en el país, porque si Tabasco es una señal de lo que es Morena, son muy malas noticias para México, son muy malas noticias para la lucha anticorrupción, son malas noticias para el buen ejercicio del gasto público, son malas noticias para la competencia económica”, concluyó.
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