“Si de manera arbitraria, sin un estudio económico racional subimos los salarios indiscriminadamente, puede sonar bien, pero creo que hay que recuperar la memoria, hacer bien las cuentas y poder ir a que el incremento del salario mínimo debe ser justo, tan justo como sea posible para que no se convierta en un factor inflacionario que mine el objetivo central”, destacó.Del mismo modo, afirmó que el programa de migrar los créditos de veces salario mínimo a pesos fue un fracaso, un mal producto porque no se supo comunicar, lo cual generó poco atractivo para el trabajador, por lo que las cifras de alcance de dicho programa fue insuficiente.
“Ese programa fue un fracaso, ya para decirlo con todas sus letras, la migración que el trabajador ha hecho de su crédito inflacionario a un crédito en pesos que deja de serlo, fue un mal producto porque no se supo comunicar, porque no tuvo el atractivo para el trabajador en saberle explicar qué era lo que se lograba y nuestras cifras son verdaderamente exiguas”, admitió.No obstante, adelantó que el Instituto presentará “algo” que es mucho más realista, donde se busque dar al derechohabiente ese incentivo que le llame la atención para que migre su crédito en veces salario mínimo. Del mismo modo, reconoció que con el incremento del salario que se dio a principios de 2017, sí alcanzó a afectar en la inflación de los créditos; aunque no a subir las tasas de interés, pero evidentemente sí modificó el saldo de los créditos.
“Esa cartera inflacionaria sí le da un jalón, afortunadamente en la fórmula financiera nosotros tuvimos un margen, no nos llevó a subir de tasas de interés, pero evidentemente el saldo se modifica y es que así es la inflación, la inflación se mete y no para”, mencionó.=BL=





