México se mantiene como uno de los mercados más lucrativos del mundo para la industria refresquera, ya que cada mexicano consume en promedio 166 litros de bebidas azucaradas al año, aseguró el secretario de Salud, David Kershenobich Stalnikowitz.
En la conferencia de prensa matutina de Presidencia de la República, el funcionario explicó que una botella de 600 mililitros de refrescos contiene alrededor de 15 cucharadas de azúcar, lo que convierte a estos productos en un factor central de enfermedades crónicas como diabetes y padecimientos cardiovasculares, que en conjunto representan la mayor carga sanitaria y económica del país.
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Según cifras oficiales, en 2024 se registraron más de 192,000 muertes por enfermedades del corazón y 112,000 por diabetes. Además de los decesos, el consumo de bebidas azucaradas afecta la productividad y el gasto en salud, pues muchos pacientes viven hasta 10 años con discapacidad derivada de complicaciones, como insuficiencia renal, amputaciones y necesidad de hemodiálisis.
El número de tratamientos de este tipo pasó de 20,000 en 1993 a más de 100,000 en 2019, con un elevado costo para familias y sistemas hospitalarios.
Durante la conferencia encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el secretario de Salud, David Kershenobich, alertó sobre el grave impacto del consumo excesivo de bebidas azucaradas en la salud pública. pic.twitter.com/Hp67IrDssu
— SALUD México (@SSalud_mx) August 19, 2025
La alta penetración de refrescos en la niñez mexicana también plantea un desafío económico y social, ya que siete de cada 10 menores consumen estas bebidas a diario, lo que constituye una de las principales causas de sobrepeso y obesidad en cuatro de cada 10 niños.
Según la Secretaría de Salud, este consumo rebasa 10% de la ingesta calórica recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
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David Kershenobich alertó además sobre el consumo de bebidas light o cero, que si bien representan una parte importante del mercado en crecimiento, elevan entre 23% y 31% el riesgo de infarto o hemorragia cerebral, además de alterar la flora intestinal.
Ante este panorama, la Secretaría de Salud anunció que reforzará campañas de prevención, como “Vive feliz, vive saludable”, enfocada en reducir el consumo de bebidas azucaradas desde la infancia.
GC





