Tras conocerse que autoridades de Estados Unidos presentaron denuncias formales contra Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, y otros nueve ciudadanos mexicanos, por presuntamente colaborar con el narcotráfico, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México dijo que apenas ayer por la tarde-noche recibió una solicitud de extradición contra “diversas personas”, misma que turnó a la Fiscalía General de la República (FGR) para el trámite correspondiente.

“La SRE informa que el 28 de abril a las 18 horas se recibieron solicitudes de extradición de diversas personas por parte del gobierno de Estados Unidos. De acuerdo con el marco normativo vigente, bajo la Ley de Extradición Internacional, se ha turnado la información recibida a la FGR para que se evalúen dichas solicitudes conforme a la legislación mexicana”, refirió la Cancillería en un comunicado. 

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Tras revisar la petición del gobierno estadounidense, el Departamento Jurídico de la SRE consideró que la solicitud de extradición del gobierno estadounidense no encontró elementos de prueba para proceder, pero que conforme a las leyes mexicanas, transfirió la petición a la FGR para que tome una decisión y dé una respuesta definitiva.

La solicitud “no cuenta con elementos de prueba para poder determinar la responsabilidad de las personas de las cuales se solicita la detención provisional con fines de extradición”, aseguró la Cancillería al adelantar su punto de vista.

Sin embargo, la SRE hizo un reclamo a las autoridades estadounidenses al considerar que faltó a las formas establecidas para dar trámite a las peticiones de extradición.

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“Se informa que en los tratados vigentes hay provisiones específicas que establecen la confidencialidad de la información, por esta razón se enviará un extrañamiento a la Embajada de los Estados Unidos por la forma en que se dio a conocer”, reprochó la Cancillería mexicana en su comunicado.

Por lo pronto, el principal imputado, Rubén Rocha, rechazó a través de sus cuentas de redes sociales las acusaciones, respecto a que presuntamente colaboró con la facción de “los Chapitos” del Cártel de Sinaloa, para enviar drogas hacia Estados Unidos y traficar con armas, a cambio de recibir sobornos millonarios, protección política y apoyo electoral.

En aras de defenderse, el mandatario sinaloense —que llegó al poder en 2021 en medio de un proceso cuestionado por su transparencia— aseguró que las imputaciones de Estados Unidos también afectan al grupo político que gobierna el país y a su plan de trabajo, que denominan “Cuarta Transformación”.

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“Este ataque no es únicamente a mi persona; sino al movimiento de la Cuarta Transformación, a sus emblemáticos liderazgos, y a las y los mexicanos que representamos esa causa”, dijo Rocha Moya, político cercano al expresidente Andrés Manuel López Obrador. 

El gobernador sinaloense igualmente dijo que la denuncia en su contra también viola la “soberanía nacional” y la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Como se ha informado, además de Rubén Rocha, también fue acusado Enrique Inzunza Cázarez, senador de la República por Sinaloa; Dámaso Castro Zaávedra, subprocurador de la Fiscalía del estado; Juan de Dios Gámez Mendívil, presidente municipal de Culiacán, y Enrique Díaz Vega, exsecretario de Administración y Finanzas del estado.

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En el grupo de imputados también se encuentran Juan Valenzuela Millán, alias “Juanito”, excomandante de la Policía Municipal de Culiacán; Marco Antonio Alianza Avilés y Alberto Jorge Contreras, exjefes de la Policía Investigadora de la Fiscalía de Sinaloa; Gerardo Mérida Sánchez y José Antonio Dionisio Hipólito Tornado, exsecretario de Seguridad Pública y exsubdirector de la Policía Estatal de Sinaloa, respectivamente.

Asimismo, Enrique Inzunza reaccionó con una airada negación de las acusaciones de Estados Unidos, sobre sus presuntos vínculos con el narcotráfico.

Dijo que haber nacido en Badiraguato, Sinaloa, no lo convierte automáticamente en delincuente. Al igual que Rocha Moya, se cubrió en la bandera de su grupo político y del oficialista Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), para transferir los señalamientos en su contra hacia la “Cuarta Transformación” e incluso hacia López Obrador.

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“Este ataque tiene intenciones muy claras. No es solo en contra nuestra, es en contra de la Cuarta Transformación, y de los valores y principios que enarbolamos y en que los que no transigimos (…) Seamos claros: es también un ataque y una insidia dirigida a Morena y a nuestro máximo referente político y mexicano de excepción: el Presidente Andrés Manuel López Obrador. No lo toleraremos”, escribió Inzunza Cázarez, a través de sus cuentas de redes sociales. 

GC