Es posible que haya que esperar rato para la extradición de Genaro García Luna desde Estados Unidos.  El titular de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubon, confirmó que se emitió desde las oficinas de la dependencia una solicitud de extradición contra el exsecretario de Seguridad. Sin embargo, explicó que éste, al que se le acusa en Estados Unidos de varios delitos relacionados con el narcotráfico, podría tardar un tiempo en volver a suelo mexicano para enfrentar otro paquete de acusaciones. 
“Ya se presentó, y ahora viene un proceso que estimamos va a ser largo […] Y veremos qué es lo que resuelve el juez o la juez que lleve el caso”, declaró el canciller el martes durante la conferencia matutina del presidente. 
El lunes, la agencia EFE dio a conocer que el gobierno mexicano había emitido formalmente una solicitud de extradición en contra de García Luna, quien fungió como secretario de Seguridad durante el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa. Fue capturado en diciembre del año pasado en la ciudad de Dallas (Texas), y desde entonces enfrenta un proceso judicial en Estados Unidos, donde se le acusa de cinco cargos: de haber conspirado para distribuir cerca de 53 toneladas de cocaína; tres delitos por narcotráfico; y por haber mentido a las autoridades migratorias.  Según varios reportes, la Fiscalía General de la República (FGR) dio a conocer a finales de noviembre sus intenciones de presentar una orden de extradición en contra del exfuncionario, además de una denuncia por enriquecimiento ilícito.  Ebrard Casaubon confirmó que la extradición provino de una investigación abierta por la FGR en contra de García Luna. 
“Es una solicitud de extradición fundada en lo que ha resuelto del FGR […] La FGR nos pidió gestionar la extradición, y es lo que exactamente hicimos”, dijo. 
García Luna es uno de varios nombres ahora infames que fungieron como altos funcionarios federales en administraciones pasadas.   Cabe recordar que el exsecretario de la Defensa Nacional de Enrique Peña Nieto, Salvador Cienfuegos Zepeda, fue capturado en Los Ángeles a mediados de octubre por agentes estadounidenses por haber cometido presuntamente delitos relacionados con el narcotráfico y el crimen organizado. El extitular de Sedena fue enviado de vuelta a México un mes después, sin acusaciones a su nombre, pero sí con una investigación abierta por parte de la FGR.    Te puede interesar: México sabrá hacer justicia en caso Cienfuegos, insiste Ebrard cach