El gobierno federal ya resolvió una de las principales trabas para iniciar la construcción del aeropuerto de Santa Lucía. La Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) informó sobre la entrega del estudio de impacto ambiental para el aeropuerto de Santa Lucía, trámite que había estado frenando a un gobierno federal ansioso por comenzar a construir la obra. Según el portal de la Semarnat en la que se da seguimiento a trámites de vario tipo, la dependencia concluyó el estudio de impacto ambiental el jueves 17 de julio y mandó a notificar a las autoridades federales sobre su resolución al día siguiente, dando fin a un proceso que arrancó oficialmente el 15 de abril de este año. El resumen ejecutivo de la resolución determina que la construcción y ejecución del proyecto de aeropuerto en Santa Lucía generará 38 impactos negativos y 31 benéficos. El principal impacto negativo será el de “las emisiones contaminantes a la atmósfera y ruido generada en la etapa de operación del proyecto”, apunta la Semarnat. El segundo impacto significativo sería contra cuerpos de agua en la zona.
“El otro impacto significativo es el uso de aguas del acuífero para la operación del proyecto se considera como un impacto adverso para los usos que se le podría dar a ese caudal durante la vida útil de proyecto, poniendo en riesgo el sobreexplotado acuíero para dotar de agua a la población circundante”, explica el documento.
Los tres principales impactos benéficos señalados por la Semarnat (ninguno de ellos de índole medioambiental) son:
  1. El alivio de la creciente demanda por servicios de transporte aéreo en la zona
  2. Derrama económica
  3. Generación de empleo mediante la contratación de mano de obra
Respecto a posibles alternativas para el proyecto, la Semarnat indica en su análisis que “dada la naturaleza y características del proyecto, no se consideran alternativas del mismo”. Apenas el sábado el presidente Andrés Manuel López Obrador señaló que esperaba contar con el estudio de impacto ambiental para Santa Lucía a partir de la próxima semana. El estudio ha sido quizá la principal traba para el arranque de la construcción del aeropuerto. Lo descrito por el presidente como una “lluvia de amparos” mantuvo la obra estancada después de que asociaciones civiles señalaran que el proyecto no contaba con la documentación necesaria en materia medioambiental. Con el trámite fuera del camino, el gobierno federal podrá arrancar la construcción del aeropuerto en Santa Lucía, un proyecto controversial que ya va tarde respecto a su calendario original. El presidente planeaba que la obra quedara lista para 2021, pero se considera que el retraso podría empujar la fecha de finalización hasta 2022.   Te puede interesar: Amparos retrasarán Santa Lucía hasta 2022: Jiménez Espriú cach