No hay manera de ‘catafixiar’ los contratos del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) por eventuales convenios para la obra de Santa Lucía, opción que se impuso sobre Texcoco en la consulta promovida por el próximo gobierno, informaron integrantes de la iniciativa privada en conferencia de prensa.
“Los contratos no puede ser contratos ‘catafixeables’, porque se estaría violando la Ley de Obras, los nuevos contratos tienen que ser licitados y tienen que liquidarse los actuales contratos”, acentuó Juan Pablo Castañón, líder del Consejo Coordinador Empresarial (CCE). “No es canjeable una obra por otra, no puede ser canjeable (…) Obra nueva, licitación nueva” añadió en entrevista, luego de la conferencia de prensa que ofreció el sector empresarial del país.
Por su parte, un integrante de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) detalló que no es posible ‘catafixiar’ una obra de un lugar a otro y a un proyecto distinto que ni siquiera se conoce, aunque depende de la naturaleza de cada contrato. 
 “Obviamente se pudieran respetar equivalencias en montos de dinero para poder trabajar en la otra obra. Sin embargo, esto dependerá de las condiciones de cada contrato que tengan las empresas con el nuevo aeropuerto”, aclaró.
Un par de horas antes, el presidente electo, Andrés Manuel López Obrado, dijo que los empresarios e inversionistas del NAIM deben estar tranquilos dado que se respetarán los contratos que tienen e incluso se buscará un acuerdo para que éstos se trasladen a Santa Lucía.
“Hay la posibilidad de que sigan con los contratos haciendo la obra en Santa Lucía, el mismo volumen de obra o llegar a un arreglo y en todo caso se va a actuar, repito, con apego a la legalidad”, aseguró en conferencia de prensa.
En ese contexto, Castañón puntualizó que serán necesarias nuevas licitaciones para Santa Lucía y evitar adjudicaciones directas; en este proyecto Grupo Riobóo entregó en agosto un Plan Maestro sobre la propuesta. 
“Se tendrán que volver a hacer otras licitaciones para las nueva obras en Santa Lucía, que sean los mismos o no, tienen que ser licitaciones abiertas y transparentes, no pueden ser asignaciones directas porque se estaría violando la Ley de la Obra pública, y así lo esperamos”, indicó el empresario.
Te puede interesar: Decisión sobre NAIM afecta credibilidad para invetir en Tren Maya: IP El líder patronal también destacó que los costos de liquidar al personal que actualmente trabaja en Texcoco, ronda los 40,000 millones de pesos, esta estimación está englobada en el costo general que tendrá cancelar el NAIM, que va de 100,000 a 120,000 millones de pesos. Por su parte, José Méndez Fabre, de la Asociación Mexicana de Intermediarios Bursátiles informó que aparte de los bonos respaldados en el TUA, hay otros más basados en fibra E que se usaron para invertir en el proyecto, para ellos, dijo que será importante respaldar los términos de estos instrumentos.
“Será fundamental que se respete el Estado de derecho, que se respeten los términos  y yo pensaría que se van a respetar los rendimientos que están ofrecidos en la fibra E, que es un 10 por ciento real. Esperaríamos que el nuevo gobierno los respete siguiendo la importancia que tendría cumplir con el estado de derecho en todos nuestros compromisos”, dijo.
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