El presidente Andrés Manuel López Obrador celebró la aprobación en Diputados de la reforma educativa, con la que “en términos generales, se cancela el ordenamiento vigente”, que aseveró, “fue impuesto desde el extranjero”.
“Es una decisión que se tomó en la Cámara de Diputados en términos generales. Se cumple con el propósito de cancelar la mal llamada reforma educativa. Celebro que se haya avanzado en ese sentido”, expuso en su conferencia matutina de este jueves.
La madrugada de este jueves, el pleno de la Cámara de Diputados aprobó en lo general y particular con mayoría calificadas reformas a los artículos 3o., 31 y 73 de la Constitución en materia educativa. La reforma fue avalada en lo particular con 356 votos a favor, 61 en contra y dos abstenciones; previamente fue aprobada en lo general, con mayoría calificada, con 381 votos a favor de Morena, sus aliados, con el apoyo de la bancada del PRI; 79 en contra de la fracción del PAN, 8 de legisladores morenistas ligados al magisterio, uno de la priísta Cynthia López, y dos de diputados sin partido. Las abstenciones fueron: uno de Morena y otro del partido Encuentro Social. El dictamen se turnó a la Cámara de Senadores para sus efectos constitucionales. En torno a los votos en contra por parte del Partido Acción Nacional, algunos de Morena y el PRI, el mandatario consideró lógico que algunos de los legisladores hayan votado así, “pues buscan mantener lo mismo”.
“Respeto a quienes defienden esa política, si se le puede llamar así, pero no comparto su postura. “Casi todos votaron por cancelarla, menos los de un partido conservador, y qué bien que se avanzó en este terreno, es un problema menos porque para mejorar la educación lo que se necesita es que se tome en cuenta a los maestros, se convenza que todos debemos ayudar para que mejore la educación, que se tienen que crear condiciones favorables”.
En este sentido, el mandatario rechazó que la aprobación de la reforma signifique el regreso a la venta o tráfico de plazas, chartismo sindical o sindicatos protegidos por el gobierno, e insistió que “es un cambio por completo”. Al ser cuestionado sobre la licitación de papel para libros de texto en la que participa un conocido suyo, enfatizó que no protege a nadie, ni acepta influyentismo de amigos o familiares.
“No me responsabilizo de la actitud o el desempeño de mis hijos, mi esposa, de nadie de mi familia, absolutamente, y tampoco de amigos ni compadres”, expresó.
Por otro lado y en torno a la reforma laboral, López Obrador exhortó a los legisladores a aprobarla, pues “tiene avances importantísimos”, especialmente la libertad sindical, para evitar que se utilice como pretexto en Estados Unidos para reabrir la negociación comercial.
“Decimos sí a la reforma laboral, porque favorece a los trabajadores”, expresó el mandatario federal al llamar a la Cámara de Senadores a que la apruebe a la brevedad posible.
Agregó que “es importantísimo que se garanticen las libertades plenas para los trabajadores“, dijo al tiempo que señaló que se trata de una reforma que tiene avances que su gobierno apoya. Recordó que cuando se renegoció el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), para convertirse en T-MEC, se puso la reforma laboral como condición y en el momento político actual de Estados Unidos, con las presiones electorales, “no queremos que se quiera reabrir la negociación comercial porque no avance esta reforma que, si bien se propuso allá, nosotros coincidimos”. Te puede interesar: Avalan diputados dictamen a la reforma educativa erc