La Cámara de Diputados aprobó en lo general y lo particular la desaparición del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), que fue creado por la presente administración para brindar servicios médicos a población no derechohabiente, y cuyas funciones serán absorbidas en adelante por el programa IMSS-Bienestar.

El dictamen que modificó la Ley General de Salud se aprobó este miércoles, en lo general con 267 votos a favor, 222 en contra y una abstención; y en lo particular, con 266 votos a favor, 222 en contra y cero abstenciones, con lo que ya fue enviado al Senado de la República, para su análisis, debate y eventual aprobación.

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El Insabi fue creado por el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador con el propósito de alcanzar una cobertura universal de salud, esto es para ofrecer servicios médicos y medicamentos gratuitos a la población que carece de seguridad social –vía el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE)— o bien de servicios médicos privados.

Sin embargo, desde el año pasado, el mismo gobierno federal impulsó al programa IMSS-Bienestar con el propósito de alcanzar esos objetivos, un anticipo de los cambios que se avecinaban.

En la sesión plenaria de este martes en la Cámara baja, el diputado Emmanuel Reyes Carmona, del oficialista Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), presentó fuera de agenda el proyecto de reforma a la Ley General de Salud, que determina la extinción del Insabi, como un asunto de “urgente resolución” y solicitó la dispensa de todo trámite para que fuera discutido hoy mismo.

Los partidos de oposición criticaron que el oficialismo promueva iniciativas por la vía rápida, fuera de la agenda y sin querer argumentar ni discutir la relevancia de sus iniciativas.

El dictamen, que fue sometido a votación este martes, refiere que, al desaparecer el Insabi, sus recursos presupuestales, infraestructura, equipo y personal deberán trasladarse al IMSS Bienestar.

Una vez que se publique la reforma en el Diario Oficial de la Federación (DOF), la Secretaría de Salud tendrá que emitir en un plazo máximo de 90 días, los términos y condiciones para realizar la transferencia de los recursos materiales y humanos del Insabi al IMSS-Bienestar.

El dictamen sostiene que el programa IMSS-Bienestar garantiza la “extensión progresiva, cuantitativa y cualitativa de los servicios de salud”, pero que mientras el programa asume las funciones del Insabi, el programa tendrá que firmar convenios de colaboración con las autoridades del IMSS en aras de que los pacientes no pierdan su servicio médico.

El dictamen refiere que el IMSS-Bienestar no deberá cobrar cuotas por la prestación de atención médica o la entrega de medicamentos a los beneficiarios.

En este sentido, el financiamiento de este servicio de salud tendrá que recaer entre la federación y los gobiernos estatales.

“Impulsar este proyecto es estar del lado de la salud de las y los mexicanos y es sumarnos a la política pública del presidente Andrés Manuel López Obrador. ¡Que viva el IMSS-Bienestar!”, aseguró Reyes Carmona en la tribuna, en medio de abucheos de la oposición.

GC