El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) minimizó la marcha que se realizó este domingo en favor del Instituto Nacional Electoral (INE), a la cual acudieron miles de personas en Paseo de la Reforma.
“En el fondo, los que se manifestaron ayer lo hicieron en contra de la transformación que se está llevando en el país, lo hicieron a favor de los privilegios que ellos tenían antes del gobierno que represento, a favor de la corrupción; lo hicieron a favor del racismo, del clasismo, de la discriminación”, dijo el mandatario.
Además, cuestionó la manifestación por la presencia de opositores, como el expresidente Vicente Fox (2000-2006) del Partido Acción Nacional (PAN).
“Yo creo que fue muy importante la marcha de ayer, fue como una especie de ‘striptease’ político público del conservadurismo en México, y esto es muy bueno, porque si no emerge esto se mantiene soterrado y hace mucho daño”.
En su conferencia de prensa matutina, el jefe del Ejecutivo aseguró que no asistió mucha gente, incluso consideró que no hubieran llenado el Zócalo.
“El éxito de la movilización de ayer es que la mayoría de la gente no participó, no pudieron”, dijo.
Según el secretario de Gobierno de la Ciudad de México, Martí Batres, asistieron entre 10 mil y 12 mil personas, mientras que AMLO estimó entre 50 mil y 60 mil participantes.
Sin embargo, los organizadores de la marcha aseguran que fueron más de 200 mil, mientras que algunas otras cifras en redes sociales hablaban de más de medio millón de personas.
Miles de personas acudieron ayer, Justo cuando AMLO festejó sus 69 años, a Paseo de la Reforma y el Monumento a la Revolución para manifestarse en contra la reforma electoral de AMLO, que crearía el Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (INEC) para sustituir al INE, órgano autónomo que surgió para quitar el control de las elecciones al Gobierno.
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La reforma, que López Obrador presentó en abril pasado y que se discutirá próximamente en el Congreso, también causa polémica porque sometería a voto popular a los consejeros del INE y a los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
También eliminaría 200 diputados y 32 senadores, reduciría el financiamiento de los partidos políticos y redefiniría el concepto de “propaganda” para que el Gobierno se pronuncie durante las elecciones, disposiciones criticadas porque pueden favorecer al actual partido en el poder.
Pero el presidente defendió ahora que “lo cierto es que lo de la supuesta agresión al INE no tiene fundamento, lo que se busca es lo contrario, es fortalecer la democracia”.
(Con información de EFE)
FP





