En materia de seguridad, México enfrenta al día de hoy una crisis por lo que se necesitan cambios de fondo en el modelo de seguridad con el fin de disminuir la asimetría entre las instituciones federales y locales, reconoció el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. Durante su comparecencia en el Senado de la República, el encargado de la política interna del país manifestó que si bien existen herramientas que han permitido avanzar en el combate a la inseguridad, todavía quedan pendientes otros temas pendientes como el de la legislación en materia de mando único.
“Vemos el reto de la seguridad con perspectiva de Estado, no sólo de gobierno (…) Sin ver diferencias entre colores ni ideologías”, remarcó.
Por tal motivo insistió en que se deben llevar a cabo cambios de fondo en el modelo se seguridad, en particular para disminuir la asimetría entre las instituciones federales y locales, porque lograr la tranquilidad de largo aliento exige que dejemos de ser un país donde 600 municipios no cuentan con una corporación policial. Osorio Chong precisó en la Cámara Alta que han sido destinados más de 2,100 millones de pesos para la creación y consolidación de las Unidades Especializadas de Combate al Secuestro en las 32 entidades federativas, así como más de 70,800 millones de pesos en la infraestructura, capacitación, equipamiento y dignificación de las corporaciones locales. No obstante el titular de Segob señaló que la mayoría de las policías locales, que en algunos casos está conformada únicamente por 20 elementos, no cuentan con el equipo suficiente, no cuentan con las condiciones de seguridad social óptimas y reciben un salario menor a los 4,000 pesos mensuales. Añadió que se llevan a cabo diagnósticos sobre la corporaciones policiales en cada estado para construir elementos sólidos, confiables y con mejor capacidad de respuesta. Otro punto del que habló Osorio Chong fue el de construir mejores instituciones para enfrentar los “retos como los que se han presentado en materia de seguridad, donde estamos enfrentado una situación muy compleja, que nos llama a la corresponsabilidad entre poderes”. Este desafío, remarcó, no conoce de fronteras territoriales o ideológicas porque afecta a todos y no se puede atender sólo lo inmediato, sino en la construcción de instituciones que sean el cimiento para una tranquilidad duradera. Sobre los sismos de septiembre pasado hizo un recuento de la actuación del gobierno federal, así como lo logrado en la actual administración en materia de reformas que “permitieron las transformaciones más profundas en la historia reciente del país que afectaron intereses y eliminaron privilegios”. OC