Ni las medidas de emergencia de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) ayudaron a Wall Street en una jornada oscura para los mercados estadounidenses.  Los principales índices de bolsa en Wall Street cerraron la sesión del lunes con pérdidas cercanas o mayores a 12.00%.  El Dow Jones terminó con una caída de –12.93%, mientras que el S&P 500 retrocedió -11.98&. El NASDAQ Composite cayó -12.32% y el NYSE Composite bajó -11.84%.  El domingo, la Fed ejecutó un segundo recorte de emergencia a su tasa de interés referencial, además de anunciar medidas para garantizar el flujo de crédito. El recorte fue de un punto entero, dejando la tasa en un rango de 0.00% a 0.25%, la primera vez que esto sucede desde la crisis financiera de 2008. Cabe recordar que tras el primer recorte de emergencia de la Fed, Wall Street reaccionó con temor en vez de esperanza, pues interpretó las acciones del banco central estadounidense como una señal de que el impacto económico causado por el coronavirus sería bastante severo.  La semana pasada fue una que los mercados de capitales y cambiarios querrán olvidar. Inició con un “lunes negro” que obligó a Wall Street a efectuar un paro de emergencia de 15 minutos después de que sus principales índices registraran pérdidas mayores a 7.00%.  La jornada de terror se debió al nerviosismo febril causado por el cada vez más rápido avance del coronavirus a nivel mundial sumado al colapso de los precios petroleros.  El jueves de esa misma semana se repitió el caos en mercados, forzando otro paro de emergencia y llevando el peso a una nueva cotización históricamente alta de 22.97 unidades por dólar.  Bancos centrales y organismos internacionales tomaron cartas en el asunto para contrarrestar los impactos del coronavirus y la caída en los petroprecios. Sin embargo, la reacción de los mercados apunta a que existen dudas sobre las capacidades de las autoridades económicas y financieras de cada país de aliviar esta crisis múltiple.    Te puede interesar: La Fed hace otra movida de emergencia por coronavirus; deja tasa objetivo casi en ceros cach