Twitter tomó la controversial decisión de suspender la cuenta personal de Donald Trump en su plataforma. Los efectos de una “tuitósfera” sin Trump se dejarán ver en los próximos días, pero las consecuencias para la empresa ya son visibles en los mercados. Twitter suspendió la cuenta de Trump el 8 de enero de 2021, días después de que miles de sus simpatizantes irrumpieran en el Capitolio de Washington D.C., interrumpiendo el proceso de ratificación de la victoria presidencial de Joe Biden.
“Tras una evaluación del lenguaje en estos tuits respecto a nuestra política de Glorificación de Violencia, determinamos que estos tuits violan la política de Glorificación de Violencia y que el usuario @realDonaldTrump debe quedar suspendido inmediata y permanentemente del servicio”, explicó la red social en un comunicado.
https://twitter.com/TwitterSafety/status/1347684877634838528 Los mercados fueron fugaces en su respuesta. El mismo día que la cuenta de Trump quedó suspendida, las acciones de Twitter sufrieron un colapso inmediato, pasando de una cotización de 51.48 dólares por unidad a 45.67 dólares por unidad, de acuerdo con el portal Yahoo Finance. Es decir, cayeron -11.5% de un momento a otro. Los títulos de la empresa han visto una recuperación gradual desde entonces. Sin embargo, aún no restauran su valor previo a ese día. A las 11:49AM registraban una depreciación de -4.13%, cotizando cerca de los 49.35 dólares por unidad. Trump representaba una espada de doble filo para Twitter. El todavía presidente de los Estados Unidos es quizá la figura política más criticada y repudiada de los últimos cuatro años. El uso libre, despreocupado y tosco de sus poderes presidenciales en la plataforma lo convirtió en un dolor de cabeza para el personal de Twitter, que en varias ocasiones sintió presiones para hacer algo respecto al uso que el mandatario del país más poderoso del mundo estaba haciendo de su red social. Sin embargo, Trump también era un foco de atención. Previo su suspensión, la cuenta personal del presidente tenía cerca de 88 millones de seguidores. Al cierre del tercer trimestre de 2020, la empresa reportó 187 millones de usuarios mensuales activos. Trump dictaba la agenda informativa desde su cuenta personal, convirtiéndola en la fuente de muchos temas de conversación en línea. El presidente de Estados Unidos hacía declaraciones exageradas y acusaciones desde su cuenta, adelantando anuncios de política pública, expresando opiniones (buenas y malas) sobre sus oponentes y sus propios funcionarios; llegó incluso a anunciar despidos vía tuit. Con Trump fuera, Twitter se queda sin una de sus principales “atracciones” en medio de una industria cada vez más competida, en la que llamar y mantener la atención de los usuarios es una tarea que se dificulta. La empresa enfrenta competencia ya no sólo de los otros titanes de las redes sociales, como Facebook, Instagram y TikTok, sino que podría encontrarse en un panorama en el que las alternativas a su propia plataforma, incluso si son menores, le quitan tráfico. La red social Gab -diseñada para funcionar de manera similar a Twitter- reportó el 9 de enero que estaba ganando alrededor de 10 mil usuarios cada hora, esto a un día de que Twitter suspendiera la cuenta de Trump. https://twitter.com/getongab/status/1347936722265391114 Sin embargo, hay dudas sobre el potencial de estas alternativas. Gab ha sido criticada por convertirse en un refugio para los “indeseables” de Twitter y otras redes, muchos de ellos extremistas de derecha. Parler, otra de las opciones disponibles, quedó fuera del escaparate en las tiendas de aplicaciones de Apple y Google, y Amazon suspendió su servicio de hosting. Según las tres empresas, Parler no estaba haciendo lo suficiente para monitorear y eliminar contenido y usuarios que estuvieran incitando a actos violentos.   Te puede interesar: Demócratas aceleran planes para destituir a Trump; podrían votar resolución este miércoles cach