Mercados financieros iniciaron la semana con el pie izquierdo, con fuertes caídas en las principales bolsas del mundo.

Lo anterior se debe a una serie de factores que han provocado alta volatilidad. El más relevante es el alza en la tasa de interés del Banco de Japón y la expectativa de que seguirá subiendo, lo cual disminuye el incentivo para hacer carry trade, es decir, cuando los inversionistas adquieren deuda en un país y luego invierten esos recursos en activos de economías con tasas de interés más altas, como México.

Cabe mencionar que, por casi 30 años, Japón mantuvo las tasas de interés en 0%, lo que significa que durante ese tiempo, pedir dinero prestado en aquel país era casi gratis. Esto era aprovechado por inversionistas de todo el mundo, quienes luego invertían en otras naciones y obtenían ganancias.

La semana pasada, el Banco de Japón subió la tasa de interés a 0.25% y anunció la reducción del programa de compra de bonos a un ritmo de 400 mil millones de yenes por trimestre. Con esto, el yen se apreció y restó atractivo al carry trade, pues los inversionistas ya no pueden obtener ganancias tan fácilmente como antes.

A lo anterior se suman datos económicos negativos, sobre todo en Estados Unidos. El viernes se informó que la creación de empleos mostró una desaceleración, y un aumento en la tasa de desempleo.

La información económica débil, junto con otros indicadores, aumentaron las preocupaciones sobre una desaceleración económica global. Los inversores se mostraron más cautelosos y comenzaron a vender sus acciones.

Debido a la incertidumbre y la perspectiva de mayores recortes de tasas de interés por parte de la Reserva Federal (Fed), los inversores a buscan activos más seguros, como el oro, y a reducir su exposición a activos de mayor riesgo como las acciones.

Por otro lado, los mercados valoran un aumento en las tensiones en el Medio Oriente, pues Israel se está preparando para un posible ataque de Irán por los asesinatos de miembros de Hezbolá y Hamás.

Respecto a este asunto, es importante mencionar que el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán mencionó que no buscan una escalada en las tensiones.

El miércoles la Organización para la Cooperación Islámica (OCI) tendrá una reunión extraordinaria con los Ministros de Asuntos Exteriores para debatir el asesinato del líder de Hamás y la agresión contra Irán.

En este contexto, la noche del domingo el peso mexicano se depreció significativamente.Durante la sesión de mercados asiáticos, la paridad cambiaria cotizó en un rango entre un mínimo de 18.90 y un máximo de 20.16 pesos por dólar.

A la apertura de la sesión del día de hoy, el peso cotizó cercano a los 19.50 pesos por dólar.

Los sectores más afectados

Hasta el momento, el sector más afectado a nivel global ha sido el tecnológico, ya que es altamente sensible a las variaciones en las tasas de interés y a las perspectivas de crecimiento económico. Incluso, desde la semana pasada, los mercados de capitales de Asia registraron pérdidas ante correcciones en emisoras del sector tecnológico, por la publicación de resultados trimestrales que no han cumplido con las expectativas del mercado.

Hoy, en Asia, el Nikkei de Japón se desplomó 12% en su peor día desde el colapso del lunes negro de 1987 en Wall Street. Japón confirmó un bear market el lunes, y borró los avances que llevaba en el año.

Asimismo, en semanas recientes ha surgido el nerviosismo por la posibilidad de políticas proteccionistas en Estados Unidos para restringir el acceso de China a tecnología estadounidense de semiconductores, lo que podría afectar las ventas de empresas de este sector a nivel global.

A este entorno de pérdidas se sumó el miedo de una recesión económica en Estados Unidos y el cierre de posturas de carry trade, pues para cubrir las pérdidas se ha recurrido a la liquidación de posiciones de inversión, acentuando la caída del mercado de capitales. Es decir, un efecto dominó sobre el resto del mercado financiero“, resaltó Banco BASE.

Otro, el bancario, el cual ha sufrido pérdidas relevantes debido a las preocupaciones sobre la calidad de los préstamos y la posibilidad de mayores provisiones para pérdidas crediticias en un entorno económico más débil.

Las criptomonedas también se han visto golpeadas, el Ethereum cayó 20% en minutos. El Bitcoin también bajó de forma relevante porque inversionistas requieren liquidez y están vendiendo sus criptoactivos.

Mayores implicaciones

La fuerte volatilidad de los mercados, como la que se observa, aumenta la incertidumbre para las empresas y los consumidores, lo que puede llevar a una reducción de la inversión y del gasto a nivel global.

La caída de mercados también hace que los bancos centrales se enfrenten al dilema de estimular la economía de su país mediante la reducción de las tasas de interés, o mantenerla o subirla a fin de controlar la inflación general.

Como estos movimientos afectan desproporcionadamente a los inversionistas de renta variable, puede aumentar la desigualdad económica.

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