El peso tuvo una de sus peores semanas en los últimos 12 años.  La divisa mexicana cerró la sesión del viernes cotizando en 24.42 unidades por dólar, acumulando en la semana una depreciación de 11.39% (2 pesos y 49 centavos).  Esta es la depreciación más severa sufrida por el peso desde octubre de 2008, a un mes de que estallara la crisis financiera global. También cabe señalar que en esta semana la moneda nacional tocó otro máximo histórico, alcanzando una cotización de 24.64 unidades por dólar.  La caída de la divisa se debió a cuatro factores, dos de ellos externos y los otros dos internos, de acuerdo con el análisis de Banco BASE.  Los factores externos fueron los siguientes: 
  • Una depreciación extendida de los precios del petróleo. En la semana, el barril de WTI se llegó a vender en 19.46 dólares, su costo más bajo desde febrero de 2002. 
  • El número de contagios por el nuevo coronavirus (COVID-19) continúa avanzando con marcha veloz. Los casos confirmados fuera de china subieron en más de 100 mil en tan solo una semana, un aumento de 225%. Todavía se desconoce los niveles de gravedad que alcanzará la pandemia y cuánto tiempo durará. 
Los factores internos fueron: 
  • Una mayor probabilidad de que México entre en recesión. Aunque la probabilidad es alta la economía global, la mexicana se encuentra particularmente expuesta debido a que cerró 2019 con una contracción en el PIB. 
  • Con el desplome de los precios petroleros, es todavía más posible que la deuda de Petróleos Mexicanos (Pemex) pierda su grado de inversión es todavía mayor. Además, el escenario de recesión y los petroprecios encogidos abren un escenario de menor recaudación tributaria y más dificultades para implementar una política fiscal expansiva. Un recorte a la calificación crediticia del país tiene potencial de elevar el servicio de la deuda. 
En medio de tanto pesimismo, cabe destacar que el viernes se informó que el director general de la OPEP se reunirá con el regulador de energía de Texas. Esto abre la posibilidad de que Estados Unidos recorte su producción de crudo para aliviar las presiones a la baja en los precios, algo no visto en medio siglo.  También destaca que Donald Trump anunció el cierre parcial de la frontera México-EU. Se prohibirán los viajes no esenciales a partir del 21 de marzo, medida que durará por lo menos 30 días.  
“A pesar de que no se restringió el comercio exterior, existe la posibilidad de que se endurezcan las medidas sanitarias a productos mexicanos, lo que tiene la posibilidad de entorpecer el traslado de bienes mexicanos hacia Estados Unidos y/o incrementar los costos para los productores locales. Cabe agregar que las restricciones de movilidad severas, como el cierre de fronteras, agravarán el impacto negativo sobre el sector servicios, en particular aquellos servicios relacionados al turismo”, apuntó Banco BASE. 
Continuaron también los recortes de tasas por parte de bancos centrales de todo el mundo. La Reserva Federal de Estados Unidos llevó su tasa a ceros. Hubo movimientos por parte de los bancos centrales de Canadá, Inglaterra, Japón, la Unión Europea y Suiza.  Banxico, por su parte, realizó cuatro subastas cambiarias el miércoles por un total de 2 mil millones de dólares, mientras que recortó su tasa objetivo en medio punto y fuera de calendario la tarde del viernes.  También, la Fed anunció el jueves la implementación de un programa de intercambio de divisas con nueve bancos centrales, entre ellos el mexicano. El monto del intercambio puede ascender hasta 60 mil millones de dólares, esto con el fin de incrementar la disponibilidad de billetes estadounidenses en las instituciones financieras.  Cabe la posibilidad de que el peso supere la barrera de las 25 unidades por dólar la próxima semana, advirtió Banco BASE.   En la semana, el tipo de cambio tocó un mínimo de 21.36 unidades por dólar y un máximo de 24.64 unidades por dólar.    Te puede interesar: Recesión es inevitable: BBVA cach