El peso mexicano registró una apreciación semanal de 0.16%, equivalente a 2.7 centavos, por lo que el tipo de cambio interbancario cerró en 17.4774 pesos por dólar, de acuerdo con información del Banco de México (Banxico). Este viernes, la moneda nacional ganó 0.01%.
La apreciación del peso ocurrió a la par del debilitamiento semanal del dólar de 0.34%, de acuerdo con el índice ponderado. Según Banco BASE, el retroceso de la divisa estadounidense se debió principalmente a que durante la semana se moderó la especulación sobre futuros incrementos a la tasa de interés de la Reserva Federal (Fed).
El miércoles, el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, comentó durante el foro del Banco Central Europeo que las expectativas y los riesgos de inflación se han moderado en las últimas semanas. Aunque no lo señaló de forma directa, esto es consistente con la disminución de los precios de los energéticos en el mercado de materias primas, tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán para detener las hostilidades y reabrir de manera gradual el estrecho de Ormuz.
Otro factor fue la publicación del reporte de empleo en Estados Unidos, el cual mostró que en junio se crearon solamente 57 mil posiciones laborales, cifra considerablemente inferior a las 113 mil posiciones esperadas por el mercado.
Asimismo, los empleos creados en los dos meses previos fueron revisados a la baja en un total de 74 mil posiciones laborales. De acuerdo con Banco BASE, la señal de enfriamiento del mercado laboral fue suficiente para ocasionar una corrección a la baja del dólar durante la sesión del jueves.
Al cierre de la semana, el mercado descuenta que la Reserva Federal podría recortar su tasa de interés el 9 de diciembre de 2026, pero no está descontando incrementos a la tasa para el siguiente año.
No obstante, Banco BASE señaló que no pueden descartarse presiones al alza para el tipo de cambio, asociadas con la política monetaria en Estados Unidos. Aunque los precios de la energía han disminuido, podrían repuntar nuevamente ante un resurgimiento del conflicto en Medio Oriente.
La institución agregó que el choque en los precios de la energía observado entre marzo y mayo tiene repercusiones que podrían reflejarse en los próximos meses, por lo que el mercado seguirá reaccionando a los datos de inflación conforme se publiquen.
En México, Banco BASE destacó que el 1 de julio comenzó formalmente el proceso de revisión del T-MEC. En línea con lo esperado, Estados Unidos no ratificó la extensión del tratado por un periodo de 16 años, por lo que inició un periodo de revisiones que podría prolongarse hasta por un máximo de 10 años antes de que el tratado expire en julio de 2036, conforme a lo establecido en la cláusula sunset.
Banco BASE mencionó que es probable que durante el proceso de revisión del T-MEC los mercados financieros vuelvan a centrar su atención en las noticias relacionadas con la política comercial de Estados Unidos y en las amenazas de Donald Trump contra México.
La institución financiera recordó que para México la relación comercial con Estados Unidos es clave, pues el 83% de las exportaciones de bienes se dirigen a ese país y representan el 29.97% del Producto Interno Bruto (PIB) de México.





