“Las presiones a la baja se debieron a un aumento en la demanda por activos de riesgo, luego de que disminuyeran las tensiones por una posible guerra comercial entre Estados Unidos y China”, expuso la institución financiera.
Otro factor que influyó en la apreciación de la moneda mexicana fue el incremento en los precios del petróleo, y que esto permitió que las divisas de economías productoras de commodities, en particular de crudo, registraran ganancias frente al dólar estadounidense.
Con respecto al TLCAN, Banco Base refirió que la incertidumbre relacionada al proceso de renegociación del acuerdo incrementó nuevamente.
Al inicio de la jornada, el secretario del tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, mencionó que los negociadores estadounidenses seguirán enfocados en alcanzar el mejor resultado posible para su país y dejó abierta la posibilidad de que Trump sugiera la aprobación de un skinny deal, un acuerdo que no necesitaría ser aprobado por el Congreso.
La propuesta de Mnuchin amplía la ventana de tiempo para que los tres países puedan alcanzar un acuerdo en el corto plazo.
Sin embargo, un aumento en las tensiones comerciales no puede ser descartado, pues el próximo 1 de junio terminará el plazo para que Estados Unidos aplique los aranceles del 15% y 10% a las importaciones de acero y aluminio provenientes de México y Canadá.
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