El peso mexicano perdió 1.31 por ciento o 26.3 centavos respecto al cierre previo, con lo que el tipo de cambio interbancario concluyó la jornada en 20.3780 unidades por dólar, con datos del Banco de México (Banxico).
De acuerdo con Banco BASE, la depreciación del peso fue la mayor desde el 16 de junio, lo que es resultado de un incremento de la aversión al riesgo en los mercados financieros globales, que hizo retroceder a la mayoría de las divisas en el mercado cambiario.
La institución financiera abundó que la aversión al riesgo y la depreciación del peso se debieron a que el dólar se ha fortalecido ante las presiones inflacionarias en Estados Unidos y la expectativa de que la Reserva Federal podría comenzar a subir su tasa de interés antes de que termine el 2022.
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Mientras tanto, en el mercado de bonos, la tasa de rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años subió 5 puntos base a 1.54%, acumulando un incremento de 23.7 puntos base en las últimas cuatro sesiones.
“El incremento de la tasa de rendimiento favorece la especulación a favor del dólar estadounidense en el mercado cambiario, lo que ha ocasionado el fortalecimiento del dólar durante las últimas sesiones”, explicó Banco BASE.
A lo anterior de suma el nerviosismo por la probable suspensión parcial de operaciones del gobierno de Estados Unidos, luego de que senadores republicanos se han negado a subir el techo de la deuda.
El cierre parcial de operaciones ocurriría en octubre y hoy la Secretaria del Tesoro, Janet Yellen, ha dicho que el Departamento del Tesoro se quedará sin liquidez a partir del 18 de octubre, lo que implica un riesgo “catastrófico” pues se podría incurrir en incumplimiento en el pago de deuda.
Previamente se había mencionado la opción de una ley de reconciliación, con la cual se puede evitar el impago de deuda con solamente votos demócratas. No obstante, el líder de la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes ha dicho que no seguirán la vía de reconciliación, por lo que no desaparece el riesgo de una suspensión parcial de operaciones del gobierno.
Por otro lado, persisten los riesgos para la actividad económica, y en Estados Unidos, la confianza del consumidor del Conference Board bajó por tercer mes consecutivo en septiembre, resultado de los incrementos en precios al consumidor.
“Es probable que las presiones inflacionarias continúen durante el cuarto trimestre del año, debido a incrementos significativos en los precios de materias primas, principalmente energéticos”.
Cabe mencionar que, en lo que va de septiembre, el precio del WTI acumula un incremento de 9.21%, mientras que el gas natural en Estados Unidos acumula un incremento de 33.45% y en Europa un incremento de 52.99%.
Se espera que los precios de los energéticos se mantengan elevados durante la temporada de invierno, lo que a su vez implica mayores costos de producción e incrementos en precios de mercancías y alimentos procesados a nivel global.
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