El peso mexicano perdió 0.34% o 7.1 centavos respecto al cierre previo, con lo que el tipo de cambio interbancario concluyó la sesión en 20.6828 unidades por dólar, según datos del Banco de México (Banxico).

En la sesión, la moneda nacional fue la tercera divisa más depreciada después de la lira turca que cayó 8.51% y el yen japonés que se depreció 0.44%, según datos de Banco BASE.

De acuerdo con la institución financiera, el descenso de la lira se debió a una corrección a la apreciación de 35.17% durante la semana pasada, luego de que el gobierno de Turquía anunció medidas para frenar la depreciación de la lira.

Por su parte, el yen japonés perdió terreno ante una menor demanda por la divisa como activo refugio, mientras que el peso se depreció luego de avanzar cuatro semanas consecutivas un acumulado de 5.93%.

La divisa mexicana cayó pese a que en los mercados financieros globales se observó un incremento del apetito por riesgo, lo que llevó a las bolsas de Estados Unidos y México a cerrar con ganancias.

Banco BASE resaltó que los avances en el mercado accionario se deben principalmente al optimismo de fin de año, pues no se publicaron indicadores económicos o noticias positivas que impulsaran a los mercados.

Por otro lado, en el mercado de materias primas también se observaron ganancias, principalmente en los precios del petróleo, revirtiendo la tendencia de la mañana.

El WTI avanzó 2.34%, cerrando en 75.52 dólares por barril. Esto se debe a que durante la sesión disminuyó el nerviosismo relacionado con la variante Ómicron, a pesar de que durante el fin de semana se anunció la cancelación de vuelos y existe el riesgo de restricciones de viaje al interior de Estados Unidos.

“Las ganancias del mercado de capitales y el mercado de materias primas también estuvieron sustentadas en la baja liquidez que caracteriza las últimas sesiones del año”, concluyó Banco BASE.

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