El peso mexicano se depreció 0.57 por ciento o 10.3 centavos respecto a la jornada previa, con lo que el tipo de cambio interbancario se ubicó 18.0825 unidades por dólar, con datos del Banco de México (Banxico).

De esta forma, la moneda nacional perdió 2.61 por ciento en la semana, es decir, 46 centavos. Se trata de mayor depreciación del peso desde la primera semana de junio.

De acuerdo con Banco BASE, la depreciación del peso se debe principalmente a un aumento de la aversión al riesgo en el mercado financiero global ante una combinación de factores, principalmente por cierta cautela por el panorama electoral en Estados Unidos.

En la semana se llevó a cabo la Convención Nacional Republicana en donde Donald Trump fue confirmado como candidato a la presidencia por el Partido Republicano. Trump mantuvo su retórica proteccionista, a favor de deportaciones masivas, el cierre de la frontera e imposición de aranceles a las importaciones.

Por otro lado, hay incertidumbre sobre el futuro de la campaña de Joe Biden, pues varios líderes demócratas se han pronunciado a favor de que abandone la contienda debido a la baja probabilidad de que gane las elecciones.

Por otro lado, hay nerviosismo por la debilidad económica en China. Al comienzo de la semana se publicaron indicadores económicos negativos, pues el PIB del segundo trimestre mostró un crecimiento anual de 4.7%, desacelerándose desde 5.3% y ubicándose por debajo de la expectativa de 5.1%, siendo la menor tasa de crecimiento desde el primer trimestre del 2023.

En el acumulado del año (primer semestre), el PIB de China mostró un crecimiento de 5.0%, por debajo del 5.2% esperado por el mercado.

“La desaceleración observada en el segundo trimestre puso en riesgo el objetivo del gobierno chino de un crecimiento económico alrededor del 5% en 2024”, resaltó BASE.

En la canasta amplia de principales cruces, las divisas más depreciadas en la semana fueron: el peso chileno con 4.25%, el real brasileño con 3.12%, el peso colombiano con 2.96%, la corona noruega con 2.12%, el dólar neozelandés con 1.87% y el rand sudafricano con 1.74%, en su mayoría divisas de economías emergentes y de países productores de materias primas.

Pocas divisas ganaron terreno, destacando: el franco suizo con 0.61%, el yen japonés con 0.22%, la corona checa con 0.18% y el florín húngaro con 0.16%.

Cabe mencionar que el franco suizo y el yen japonés son divisas consideradas refugio, por lo que ganan ante incrementos en la aversión al riesgo. 

ja