El peso mexicano se depreció 0.95 por ciento o 16.8 centavos respecto a la jornada previa, con lo que el tipo de cambio interbancario se ubicó en 17.8828 unidades por dólar, con datos del Banco de México (Banxico).

La depreciación del peso se debió a que se mantuvo la aversión al riesgo sobre el país, tras los resultados de la elección del domingo.

La preocupación del mercado radica en que la próxima presidenta, Claudia Sheinbaum, tendrá mayoría calificada en la Cámara baja y la mayoría simple en la alta.

De acuerdo con Banco BASE, la volatilidad del mercado financiero en México sigue reflejada en el tipo de cambio, pero es probable que a finales de esta semana o a inicios de la siguiente se observe una disminución de la misma y el tipo de cambio se estabilice.

Bajo un escenario central en donde se modera la aversión al riesgo sobre México, el tipo de cambio podría seguir fluctuando los próximos días en un rango entre 17.30 y 17.50 pesos por dólar”, mencionó la institución financiera.

Abundó que, el que la aversión al riesgo se modere dependerá de lo que haga el presidente Andrés Manuel López Obrador saliente a partir de ahora y hasta que termine su administración y lo que diga la presidenta electa.

De darse a conocer formalmente planes para debilitar organismos autónomos, planes que pongan en riesgo al árbitro electoral o iniciativas que atenten con la integridad de la Suprema Corte, no se puede descartar una reacción del tipo de cambio y nuevos episodios de volatilidad en el mercado financiero”, añadió.

Para Banco BASE, los comentarios de oficiales de la administración entrante también serán seguidos de cerca por los mercados financieros, en especial del secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O.

Hoy, el funcionario dijo que la SHCP trabajará para reducir el endeudamiento generado cada año, de cara a 2025, hasta niveles compatibles con un rango de deuda/PIB sostenible en el mediano plazo, en torno a 3% del producto interno bruto.

También, aseveró que se actualizará “toda comunicación con inversionistas y agencias calificadoras para confirmar que las prioridades son: estabilidad macroeconómica, prudencia fiscal y la viabilidad de nuestros objetivos fiscales”.

Agregó que estrecharán la colaboración con Petróleos Mexicanos (Pemex), “aprovechando el apoyo en el Congreso para optimizar el buen uso de los recursos públicos”.

Y confirmar a los organismos internacionales e inversionistas privados que nuestro proyecto se basa en la disciplina financiera, acatando la autonomía del Banco de México, el apego al estado de derecho y facilitando la inversión privada nacional y extranjera.

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