El peso mexicano se depreció 0.08% o 1.5 centavos respecto a la sesión previa, con lo que el tipo de cambio interbancario cerró en 18.3103 unidades por dólar, de acuerdo con cifras del Banco de México.
El ajuste se dio en paralelo al retroceso del peso colombiano, que encabezó las depreciaciones en la canasta amplia de divisas.
El movimiento en Colombia respondió al ruido político después de que el senador de izquierda Iván Cepeda emergiera como favorito para suceder a Gustavo Petro en las elecciones presidenciales de 2026. La primera vuelta será el 31 de mayo y, de ser necesaria, la segunda el 21 de junio. Esta volatilidad llevó al peso colombiano a convertirse en la divisa más castigada del día.
La presión se extendió a otras monedas de América Latina. Entre las más afectadas estuvieron el peso colombiano (1.58%), el real brasileño (0.39%), el sol peruano (0.25%), el peso chileno (0.20%), la libra esterlina (0.19%) y la corona checa (0.17%).
En contraste, destacaron las apreciaciones del yen japonés (0.47%), el florín húngaro (0.30%), el zloty polaco (0.24%), la lira turca (0.13%), el rand sudafricano (0.13%) y el euro (0.10%). Aunque el peso mexicano también cedió terreno, su retroceso fue moderado, ubicándose en la posición 16 entre las divisas más depreciadas.
En Estados Unidos, el índice ISM de manufactura de noviembre volvió a mostrar debilidad al descender 0.5 puntos, para situarse en 48.2 unidades. Con ello, acumula nueve meses por debajo del umbral de expansión de 50 puntos y toca su nivel más bajo desde julio de 2025. La lectura reforzó la expectativa de un recorte a la tasa de referencia de la Reserva Federal el próximo 10 de diciembre, evento al que el mercado asigna una probabilidad de 96%.
En México, las remesas correspondientes a octubre mostraron un retroceso anual de 1.67%, al sumar 5,634.81 millones de dólares, hilando siete meses consecutivos de caídas. No se veía una racha similar desde la crisis financiera de 2008–2010, cuando se acumularon 18 meses de descensos anuales.
Entre enero y octubre, los envíos sumaron 51,344.28 millones de dólares, una caída de 5.08% frente al mismo periodo de 2024. Se trata del primer descenso anual para un lapso equivalente desde 2013 y del más pronunciado desde 2009. La debilidad responde a una menor actividad: en octubre se registraron 13.991 millones de operaciones, una baja de 5.41% anual.
En el acumulado de los primeros diez meses de 2025, las operaciones totalizan 130.072 millones, lo que implica una reducción de 5.15% anual, la primera baja para un periodo comparable desde 2010 y la mayor desde 2009.
Banco BASE destacó que, para México, lo determinante es el poder adquisitivo de las remesas, que se obtiene al convertir los montos a pesos con el tipo de cambio FIX y ajustarlos por inflación. En octubre, el peso reportó una apreciación anual de 6.48%, lo que redujo el crecimiento del poder adquisitivo de los envíos familiares.
En moneda nacional, las remesas registraron una caída anual de 8.04%, y al ajustarlas por inflación, el retroceso fue de 11.21%, sumando cinco meses consecutivos de bajas.
En paralelo, el Banco de México publicó su encuesta a especialistas del sector privado correspondiente a noviembre, donde se observó un ajuste a la baja en la expectativa de inflación general para el cierre de 2025, pasando de 3.78% a 3.74%. Sin embargo, la proyección de inflación subyacente subió de 4.22% a 4.25%, su nivel más alto desde que se lleva registro para ese año.
Para 2026, las expectativas tanto de inflación general como subyacente aumentaron a 3.90%, marcando su tercer mes consecutivo al alza, lo que confirma que los riesgos inflacionarios continúan presionando el panorama del próximo año.
Por su parte, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) retrocedió 0.07 por ciento o 45.65 puntos respecto al cierre previo, con lo que su principal indicador, el S&P BMV IPC, concluyó la sesión en 63,551.13 unidades.
ja





