El peso mexicano registra una depreciación de 0.42%, equivalente a 7.1 centavos frente al cierre previo, mientras el tipo de cambio interbancario se ubica en 17.2343 pesos por dólar, de acuerdo con datos de Investing.com.
La moneda nacional pierde terreno en una sesión marcada por la cautela ante nuevas noticias sobre la guerra en Medio Oriente, conflicto que continúa provocando disrupciones en la oferta mundial de petróleo. Saudi Aramco informó a algunas refinerías europeas que no podrá realizar sus entregas de crudo el próximo mes debido a los ataques que ha sufrido.
La relevancia de estos envíos para el mercado europeo se refleja en los datos de la Agencia Internacional de Energía, que muestran que Europa importó 577 mil barriles diarios de petróleo desde Arabia Saudita durante junio. Además, el país árabe aportó casi el 7% de las importaciones europeas de crudo en 2025, con lo que se ubicó como su quinto mayor proveedor.
Mientras los inversionistas siguen atentos al conflicto, en Estados Unidos se conocieron nuevos indicadores económicos. La producción industrial creció 0.02% mensual durante agosto, por debajo del avance de 0.30% esperado por el mercado, aunque acumuló cinco meses consecutivos al alza.
En su comparación anual, la producción industrial aumentó 1.42%, después del crecimiento de 1.13% registrado en julio, y alcanzó su mayor avance desde mayo.
El resultado mensual estuvo respaldado por dos de los tres grupos industriales. Los servicios básicos crecieron 1.71%, con lo que sumaron tres meses de incrementos consecutivos, mientras que a tasa anual avanzaron 6.20%, su mayor crecimiento desde febrero de 2025.
La minería también acumuló tres meses al alza, tras registrar un incremento mensual de 0.16%. Sin embargo, su producción creció únicamente 0.25% frente a agosto del año pasado, el menor aumento desde marzo.
En contraste, la producción manufacturera se contrajo 0.28% mensual en agosto, rompió una racha de siete meses de avances y quedó por debajo del crecimiento de 0.30% previsto por el mercado. A tasa anual, el sector aumentó 0.85%, por debajo del avance de 1.15% observado en julio.
A la par del desempeño de la actividad industrial, la capacidad de planta utilizada se ubicó en 76.27% durante agosto, una disminución de 0.05 puntos porcentuales respecto a julio.
En México, los mercados también asimilan la evaluación que Fitch Ratings publicó ayer sobre el Paquete Económico 2027. La calificadora señaló que la propuesta presenta un enfoque de consolidación fiscal más creíble que los presupuestos anteriores, al apoyarse en medidas de ingresos y supuestos macroeconómicos más realistas.
No obstante, Fitch advirtió que la reducción del déficit es moderada y mantiene dudas sobre si será suficiente para frenar el crecimiento de la deuda como proporción del PIB, situación que representa un riesgo a la baja para la calificación soberana de México, actualmente en BBB- con perspectiva estable.
El Paquete Económico mantiene una meta de déficit fiscal amplio de 4.1% del PIB para 2026 y propone reducirlo a 3.9% en 2027, un ajuste menos ambicioso que el objetivo de 3.5% incluido en los Pre-Criterios de abril.
Entre los puntos favorables, Fitch destacó que el marco macroeconómico estima un crecimiento del PIB de entre 1.5% y 2.5% para 2027, rango que se encuentra en línea con las proyecciones del sector privado. También indicó que las nuevas medidas pretenden aumentar los ingresos en 0.7% del PIB, aunque solamente 0.4 puntos porcentuales tendrían carácter permanente.
Banco BASE destacó que, según las estimaciones de Fitch, México necesitaría un déficit amplio cercano a 2.5% del PIB para estabilizar la deuda, nivel aproximadamente 1.4 puntos porcentuales inferior a la meta planteada para 2027.
La calificadora también proyecta que la deuda pública federal llegará a 58.0% del PIB en 2026, mientras que la deuda del gobierno general alcanzará 57.3%, con lo que convergerá con la mediana de los países soberanos que cuentan con una calificación BBB.
Entre los riesgos de mediano plazo, Fitch mencionó que una parte de la mejora en los ingresos será temporal, mientras el nuevo esquema de financiamiento de infraestructura diferirá sus costos fiscales hacia 2029 y 2030. Asimismo, consideró que las medidas tributarias dirigidas a los grandes corporativos podrían generar rendimientos decrecientes.
La calificadora añadió que Pemex continúa representando un riesgo para las finanzas públicas, debido a que la caída en la producción de refinación y la consecuente importación de combustibles muestran que el saneamiento operativo de la petrolera todavía no se concreta. Este escenario se presenta mientras el presupuesto contempla una inyección de liquidez por 81 mil millones de pesos.
De acuerdo con el análisis de Banco BASE, lo anterior confirma que, para las calificadoras, el Paquete Económico 2027 no responde a las necesidades de consolidación de las finanzas públicas del país, lo que incrementa el riesgo de ajustes a la baja en la perspectiva y de recortes a la calificación soberana, además de abrir la posibilidad de que México pierda el grado de inversión antes de que termine el actual sexenio, en 2030.
En el mercado accionario, la Bolsa Mexicana de Valores retrocede 0.6%, equivalente a 383 puntos, mientras el S&P/BMV IPC se ubica en 63,490.32 unidades.
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