El peso mexicano pierde 1.04%, equivalente a 18.4 centavos, frente al cierre previo, y el tipo de cambio interbancario se sitúa en 17.8580 pesos por dólar, de acuerdo con datos de Investing.com.
El retroceso de la moneda mexicana coincide con un fortalecimiento del dólar, atribuido a una mayor aversión al riesgo después de que la visita de Xi Jinping a Estados Unidos la semana pasada decepcionó al mercado.
Donald Trump y Xi Jinping concluyeron el viernes en Washington una cumbre de tres días. Su principal resultado fue extender la tregua comercial acordada en Busan, cuyo vencimiento pasó del 10 de noviembre al 10 de enero de 2027.
La Casa Blanca informó que ambos países alcanzaron un consenso sobre recomendaciones para dar un trato arancelario más favorable a 30 mil millones de dólares en bienes no sensibles en cada dirección, principalmente productos agrícolas y bienes de consumo. China también se comprometió a importar al menos 10 millones de toneladas métricas de carbón estadounidense en 2027 y en 2028.
Pese a esos acuerdos, Banco BASE señaló que no hubo compromisos concretos en los asuntos más relevantes de la relación bilateral.
Sobre las tierras raras y otros minerales críticos, los dos países indicaron únicamente que siguen trabajando en las preocupaciones estadounidenses por los faltantes en la cadena de suministro, con el propósito de que los envíos regresen a niveles adecuados. No establecieron cuotas ni plazos y tampoco hablaron de Taiwán.
Según la Casa Blanca, ambos países se apoyarán como anfitriones del G20 y de APEC, mientras que Trump y Xi expresaron su intención de asistir a la cumbre organizada por el otro. La reunión de líderes de APEC se celebrará el 18 y 19 de noviembre en Shenzhen, y la del G20, el 14 y 15 de diciembre en Miami. La tregua comercial vencerá el 10 de enero.
Por otra parte, volvieron las presiones al alza sobre los precios de las materias primas después de que Trump rechazó el plan de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de 7 días. Esto redujo la probabilidad de alcanzar pronto un acuerdo que permita normalizar el flujo de crudo y otros energéticos desde Oriente Medio.
La posibilidad de un acuerdo sigue abierta, pues se espera que las conversaciones entre los líderes de ambos países continúen esta semana. El mercado permanecerá atento a esos contactos.
En medio de las nuevas presiones sobre los energéticos, Trump dijo ayer por la tarde que continúa considerando “muy seriamente” prohibir las exportaciones de diésel para combatir los altos precios. El secretario de Energía, Chris Wright, mencionó, sin embargo, que se estudian restricciones y no una prohibición total.
Suspender las exportaciones podría beneficiar a Estados Unidos en el corto plazo, al elevar la oferta interna de combustible y reducir su precio.
La pérdida del mercado de exportación también podría llevar a las refinerías estadounidenses a recortar su producción, lo que disminuiría posteriormente la oferta disponible y generaría nuevas presiones sobre los precios.
Banco BASE advirtió que una prohibición de las exportaciones estadounidenses de diésel representaría un riesgo significativo para el abastecimiento de combustible y la actividad industrial en México. De acuerdo con la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), durante el primer semestre de 2026 ese país exportó a México un promedio de 220 mil barriles diarios de destilados, frente a una producción de diésel de Pemex de 270.53 mil barriles diarios.
Al considerar ambas cifras, las importaciones procedentes de Estados Unidos representaron 44.85% de la oferta conjunta, lo que refleja la elevada dependencia de México de ese suministro.
En el mercado accionario, la Bolsa Mexicana de Valores retrocede 0.31%, equivalente a 202.47 puntos, y el S&P/BMV IPC se ubica en 64,789.76 unidades.
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