El peso mexicano se deprecia 0.38%, equivalente a 7 centavos, frente al cierre previo. Con ello, el tipo de cambio interbancario se ubica en 18.5922 unidades por dólar, según datos de Investing.com.
La depreciación del peso responde al fortalecimiento del dólar, tras los comentarios del presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, quien advirtió el miércoles que no existe certeza sobre un recorte a la tasa de interés en la reunión del 10 de diciembre. Esta postura más restrictiva redujo la probabilidad de un recorte de tasas de 92% —registrado el martes— a 66% este viernes.
Durante la sesión, la presidenta de la Fed de Dallas, Lorie Logan, señaló que no considera necesario un ajuste a la baja en la tasa esta semana y que lo más prudente sería mantenerla sin cambios en diciembre, salvo que haya señales claras de una desaceleración más rápida en la inflación. Aunque Logan no tiene voto este año, sí participará en las decisiones del Comité Federal de Mercado Abierto a partir de 2026.
De acuerdo con Banco BASE, la depreciación del peso también refleja un deterioro en el panorama económico local, luego de confirmarse una contracción de 0.30% del Producto Interno Bruto (PIB) en el tercer trimestre, lo que incrementa el riesgo de una posible recesión.
La institución advierte un debilitamiento generalizado en la actividad económica, particularmente en el sector industrial.
Además, persisten preocupaciones sobre el proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que se anticipa complicado para el país.
En las consultas públicas en Estados Unidos se han señalado presuntos incumplimientos de México a compromisos del acuerdo, incluyendo reformas constitucionales que eliminaron organismos reguladores, así como cambios al Poder Judicial y al sistema de amparo.
También se ha cuestionado la aplicación de prácticas fiscales agresivas contra empresas extranjeras, las cuales, según el reporte, no se ajustan a la legislación mexicana ni a los estándares internacionales. Este entorno de incertidumbre genera dudas sobre si la revisión del T-MEC podrá concluir exitosamente en 2026, lo que podría seguir afectando la inversión y la creación de empleo formal.
En el sector automotriz, las tensiones se agravan. A la presión de los aranceles se suma la escasez de semiconductores, que esta semana obligó a Honda a suspender operaciones en su planta de Celaya, Guanajuato. A ello se añade el anuncio de Audi, que detendrá temporalmente la producción en su planta de Puebla debido a bloqueos en vías férreas y carreteras protagonizados por agricultores y transportistas que exigen precios justos para el maíz.
Estas interrupciones anticipan un mayor deterioro en la producción automotriz durante los últimos meses del año, con posibles efectos negativos sobre la actividad económica nacional.
En contraste, el sector turístico mostró un respiro. De acuerdo con los Indicadores Trimestrales de la Actividad Turística (ITAT), el PIB turístico creció 0.36% en el segundo trimestre de 2025, con cifras ajustadas por estacionalidad, acumulando tres periodos consecutivos de avance y alcanzando su mayor incremento desde inicios de 2024.
A tasa anual, el PIB turístico aumentó 0.29%, impulsado por un crecimiento de 1.50% en los bienes turísticos, aunque los servicios retrocedieron 0.02% y suman tres trimestres a la baja. Pese a la recuperación reciente, el sector acumula una caída de 0.45% en el primer semestre del año respecto al mismo periodo de 2024, la primera contracción semestral desde 2020.
En tanto, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) retrocede 0.46% o 288.15 puntos, situando su principal índice, el S&P/BMV IPC, en 62,601.71 unidades.
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