El peso mexicano cerró la jornada con una apreciación de 0.43%, equivalente a 7.5 centavos, frente al cierre previo, con lo que el tipo de cambio interbancario se ubicó en 17.3231 pesos por dólar, de acuerdo con datos del Banco de México.

De acuerdo con Banco BASE, el avance de la divisa mexicana obedeció a una corrección a la baja del dólar, que retrocedió 0.26% de acuerdo con el índice ponderado, ante la especulación de que el conflicto con Irán podría llegar pronto a una conclusión.

Durante la sesión, diversos medios reportaron que Donald Trump señaló que se encuentra en las “etapas finales” con Teherán, lo que fue interpretado por el mercado como una señal de que podría alcanzarse un acuerdo o producirse una acción que pusiera fin al conflicto en los próximos días.

No obstante, Banco BASE advirtió que, pese al optimismo observado en los mercados, no pueden descartarse nuevos episodios de aversión al riesgo, debido a que el estrecho de Ormuz permanece cerrado y persiste la posibilidad de una guerra de mayor escala.

Por la tarde, la Guardia Revolucionaria de Irán aseguró que, si se repiten las agresiones contra ese país, la guerra podría extenderse fuera de la región, con ataques “en lugares que no se esperan”.

En el ámbito financiero, Donald Trump firmó ayer una orden ejecutiva denominada “Restauración de la integridad del sistema financiero de Estados Unidos”, con el propósito de reforzar la protección de las instituciones financieras mediante mayores controles contra el fraude, el lavado de dinero y las amenazas a la seguridad nacional.

La administración estadounidense argumentó que la falta de controles en la identificación de clientes ha permitido que redes criminales utilicen transferencias de bajo monto para movilizar dólares relacionados con actividades ilícitas.

Conforme a la orden, el Departamento del Tesoro emitirá en 60 días una advertencia formal a las instituciones financieras sobre los riesgos derivados de la explotación del sistema financiero por personas no autorizadas para trabajar y por sus empleadores.

Asimismo, en un plazo de 90 días, el Departamento del Tesoro propondrá cambios a las regulaciones de la Ley de Secreto Bancario para permitir que las instituciones financieras soliciten pruebas de estatus migratorio y autorización laboral vigente dentro de sus procedimientos de conocimiento del cliente.

Banco BASE consideró probable que se observe un aumento en el envío de remesas a México antes de que concluya el plazo de 90 días otorgado al Tesoro. Este periodo corresponde a los meses de junio a agosto, coincidiendo con el segundo trimestre en el que se llevará a cabo el Mundial de Futbol.

Con este adelanto en el envío de recursos, los hogares en México podrían contar con mayores ingresos para el consumo, lo que favorecería el crecimiento económico. Sin embargo, a partir de septiembre, las remesas podrían comenzar a disminuir, ya que los migrantes con estatus irregular podrían optar por no realizar envíos para evitar detenciones y deportaciones.

Banco BASE estimó que la caída de las remesas podría ubicarse entre 10% y 20%, lo que representaría un riesgo para el consumo y para el crecimiento económico del país.

En Estados Unidos residen aproximadamente 11.5 millones de mexicanos, de los cuales cerca del 35% tiene estatus migratorio irregular, es decir, alrededor de 4 millones de personas. Se estima que este grupo tiene una mayor propensión a enviar remesas y es responsable de aproximadamente 40% de los recursos que llegan a México.

Las remesas representan alrededor de 3.5% del PIB y 5% del consumo. Una disminución de 20% implicaría un impacto de 0.7% del PIB. Si las medidas entran en vigor en septiembre, el efecto sobre la actividad económica sería de 0.23 puntos porcentuales. Bajo el supuesto de un crecimiento económico de 1.0%, la expansión se reduciría a 0.77%.

El efecto final dependerá del grado de rigor con el que se implementen los nuevos requisitos de identificación y de su impacto sobre el envío de remesas.

Al cierre de la sesión, Moody’s Ratings recortó la calificación crediticia de la deuda soberana de México de Baa2 a Baa3, con lo que quedó en el último nivel dentro del grado de inversión.

La perspectiva fue modificada de negativa a estable, lo que indica que no se anticipan recortes adicionales en el corto plazo.

Con este ajuste, dos de las tres principales agencias calificadoras mantienen la nota crediticia de México a un escalón de perder el grado de inversión: Moody’s y Fitch Ratings. Por su parte, S&P Global Ratings conserva la calificación dos escalones arriba, aunque con perspectiva negativa.

Según Moody’s, la rebaja refleja que el deterioro de la posición fiscal de México se aceleró en 2024 y podría persistir debido al gasto rígido, la limitada base tributaria y el respaldo continuo a Petróleos Mexicanos, factores que restringen la capacidad del gobierno para estabilizar la deuda en un entorno de bajo crecimiento económico.

La calificación crediticia es un indicador clave para los inversionistas, ya que refleja el nivel de riesgo del país. La pérdida del grado de inversión implicaría mayores costos de financiamiento para hogares, empresas y gobierno, lo que agravaría el deterioro de la economía mexicana.

Banco BASE señaló que, para evitar nuevos recortes, el gobierno mexicano debe priorizar el gasto en infraestructura, abstenerse de anunciar nuevos programas sociales y reducir la incertidumbre para impulsar el crecimiento económico.

La Bolsa Mexicana de Valores avanzó 0.49%

Por otro lado, la Bolsa Mexicana de Valores avanzó 0.49% o 338.3 puntos respecto a la jornada previa, con lo que el índice S&P/BMV IPC cerró en 68,893.93 unidades.

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