El peso mexicano se apreció 0.18% frente al dólar, equivalente a una ganancia de 3.1 centavos respecto al cierre previo, por lo que el tipo de cambio interbancario concluyó la sesión en 17.3970 pesos por dólar, de acuerdo con información del Banco de México (Banxico).
De acuerdo con Banco BASE, la apreciación de la moneda mexicana respondió principalmente a la expectativa de que México podría ganar participación de mercado en Estados Unidos, luego de que el gobierno estadounidense anunció un arancel de 50% a una parte de las importaciones provenientes de Canadá, bajo la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930.
Canadá es el segundo socio comercial de Estados Unidos, con una participación de 12.42% del comercio total, únicamente por debajo de México, cuya proporción asciende a 16.38%.
Según BASE, de aplicarse el arancel anunciado, el arancel efectivo promedio sobre las importaciones provenientes de Canadá aumentaría de 3.05% a 5.65%, superando el 3.65% que actualmente enfrentan las importaciones mexicanas.
Con ello, Canadá pasaría a ocupar la posición 20 entre las 35 principales economías de las que Estados Unidos importa, ordenadas por el arancel efectivo promedio.
“Esto fortalecería la competitividad relativa de las exportaciones mexicanas y permitiría que México continúe ganando participación de mercado en Estados Unidos, particularmente en aquellos sectores donde compite directamente con Canadá”, mencionó la institución financiera.
A este entorno se sumó el avance de las negociaciones bilaterales entre México y Estados Unidos en el marco de la revisión del T-MEC. A diferencia de Canadá, cuyas conversaciones iniciarán después del anuncio de los nuevos aranceles, México comenzó una nueva ronda de diálogo sin que se anunciaran medidas comerciales adicionales, lo que ha sido interpretado por el mercado como una señal de una relación bilateral más constructiva.
Durante la tarde podrían anunciarse nuevos avances de la reunión, que concluirá el próximo jueves 23 de julio.
Por otro lado, el yen japonés fue la divisa más depreciada durante la sesión, al alcanzar un tipo de cambio máximo de 163.24 yenes por dólar, nivel no observado desde el 17 de diciembre de 1986.
La debilidad de la moneda japonesa se explicó por la incertidumbre en torno a la política fiscal del gobierno de Sanae Takaichi, luego de la aprobación de un plan económico con un marcado sesgo expansivo, aunque sin detallar cómo se financiarán mayores inversiones, un posible recorte al impuesto sobre las ventas de alimentos y un incremento del gasto en defensa.
Además, un yen más débil incrementa el atractivo de las estrategias de carry trade, en las que los inversionistas se financian en una moneda de bajo costo para invertir en activos denominados en monedas con mayores tasas de interés.
En este contexto, el amplio diferencial entre las tasas de interés de Japón y México favorece la demanda por activos en pesos mexicanos, contribuyendo a la apreciación de la moneda nacional.
Asimismo, Banco BASE señaló que una eventual intervención cambiaria por parte de las autoridades japonesas difícilmente modificaría la tendencia de depreciación del yen mientras persistan los amplios diferenciales de tasas de interés y las presiones inflacionarias en Japón derivadas del encarecimiento de los energéticos.
Aunque el peso mexicano avanzó en la jornada, persisten riesgos para el tipo de cambio en los próximos días, ante la expiración el próximo 24 de julio de los aranceles temporales de 10%, respaldados por la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974.
Por este motivo, no se descarta que la administración de Donald Trump anuncie nuevas medidas comerciales para sustituirlos.
“En particular, persiste el riesgo de que se impongan nuevos aranceles a las importaciones provenientes de México, lo que incrementaría la incertidumbre sobre el comercio bilateral y podría generar episodios de mayor aversión al riesgo en el mercado cambiario”, apuntó BASE.
Asimismo, el peso podría enfrentar presiones adicionales por un incremento en la aversión al riesgo global, derivado de la intensificación del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
La Bolsa Mexicana de Valores avanzó 0.89%
En tanto, la Bolsa Mexicana de Valores avanzó 0.89% o 591.05 puntos respecto a la jornada previa, con lo que el índice S&P/BMV IPC cerró en 66,713.83 unidades.
Al interior, resaltaron las ganancias de las emisoras: Grupo México (+4.05%), Banorte (+3.94%), Volaris (+2.22%), Industrias Peñoles (+1.48%) y Orbia (+1.29%).
En Estados Unidos, el Dow Jones registró un avance de 0.74%, cortando una racha de tres sesiones de pérdidas.
En tanto, el Nasdaq Composite mostró una ganancia de 1.29%, su mayor avance desde el 9 de julio.
Por su parte, el S&P 500 ganó 0.89%, siendo la mayor ganancia desde el 29 de junio. Al interior, resaltaron las ganancias de los sectores: tecnologías de la información (+2.35%), energía (+1.15%) y salud (+0.64%).
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