El peso mexicano se aprecia 0.28%, equivalente a 4.9 centavos, respecto al cierre previo, con lo que el tipo de cambio interbancario se ubica en 17.3107 pesos por dólar, de acuerdo con datos de Investing.com.

La apreciación del peso ocurre en una sesión en la que el mercado cambiario muestra un desempeño mixto, en línea con la cautela de los inversionistas a la espera de mayor información sobre el conflicto en Oriente Medio.

Cabe señalar que el estrecho de Ormuz permanece cerrado para la mayoría de las embarcaciones. No obstante, desde que Israel se comprometió a participar en negociaciones de paz y entablar conversaciones con Líbano, los ataques en la región se han moderado. Con ello, el mercado asume que el cese al fuego se mantiene, mientras espera la primera ronda de مذاکرات presenciales en Pakistán a partir de este sábado.

En la víspera, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, indicó en su red social que tenía reportes de que Irán está cobrando por el cruce de buques tanque a través del estrecho, y añadió que era mejor que se detuvieran. En otro comentario, señaló que Irán está haciendo un mal trabajo al no permitir el cruce de petróleo, pues ese no era el acuerdo alcanzado. Aunque estas declaraciones no han generado nerviosismo en los mercados, sí refuerzan que el conflicto sigue activo y que no puede descartarse volatilidad.

La fortaleza del peso también se explica por la publicación de la inflación de marzo en Estados Unidos, que, aunque se aceleró a tasa mensual, se ubicó en línea con la expectativa del mercado. A tasa anual, la inflación se situó en 3.3%, su mayor nivel desde mayo de 2024, pero por debajo del 3.4% esperado.

El repunte estuvo impulsado por la inflación de energía, que alcanzó 12.5% anual, como consecuencia del impacto del conflicto en los precios globales. Al interior, destacó el incremento en el aceite de combustible, con 44.2% anual, y en la gasolina, con 18.9% anual. En su comparación mensual, la inflación al consumidor se ubicó en 0.9%, acelerándose desde el 0.3% previo.

En México, la actividad industrial creció 0.40% mensual en febrero, de acuerdo con cifras ajustadas por estacionalidad, tras la caída de 1.08% en enero. Al interior, se registraron avances en minería (0.57%), construcción (0.30%) y manufactura (0.71%). En contraste, el sector de servicios básicos (agua, luz y gas) retrocedió 1.44%, sumando su segunda caída consecutiva.

Pese al crecimiento mensual de la manufactura, varios subsectores reportaron retrocesos, entre ellos la industria de la madera (-2.71%), impresión e industrias conexas (-2.66%), curtido y acabado de cuero y piel (-2.65%), fabricación de equipo de computación (-2.47%) e industria de bebidas y del tabaco (-2.15%). Destaca la caída en la fabricación de equipo de computación, que suma su segundo descenso consecutivo, pese a haber sido uno de los principales motores de las exportaciones.

El estancamiento en este subsector podría estar vinculado a que la capacidad instalada se encuentra cercana al 100%, lo que implica la necesidad de mayor inversión para sostener el crecimiento. Esto también representa un riesgo a la baja para las exportaciones, particularmente en los envíos de equipo de cómputo hacia Estados Unidos.

A tasa anual, la actividad industrial se contrajo 1.33%, ligando su segundo retroceso consecutivo, tras una revisión al alza en el dato de diciembre. Por sectores, la minería (0.94%) y la construcción (1.23%) mostraron crecimiento, mientras que los servicios básicos (-1.36%) y las industrias manufactureras (-2.27%) registraron caídas.

Resalta que la manufactura acumula nueve meses consecutivos de contracción anual, consolidándose como el principal riesgo para la actividad industrial, dado que representa cerca del 66% del sector y 20.5% del PIB.

En el mercado accionario, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) avanza 0.34%, equivalente a 242.26 puntos, mientras que el índice S&P/BMV IPC se ubica en 70,556.45 unidades.

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