El peso mexicano reportó una depreciación mensual de 1.75 por ciento o 35 centavos, con lo que este viernes el tipo de cambio interbancario se ubicó en 20.3611 unidades por dólar, con datos del Banco de México (Banxico).

En la semana, la moneda nacional perdió 0.64 por ciento o 13 centavos. Hoy, reportó una mejora de 0.33 por ciento respecto al jueves, lo que se traduce a 6.89 centavos.

En el mes, el tipo de cambio tocó un mínimo de 19.7618 (el 7 de noviembre) y un máximo de 20.8313 (el 26 de noviembre), nuevo máximo en el año y no visto desde el 3 de agosto de 2022. Así, durante noviembre, el tipo de cambio promedio se ubicó en 20.3120 pesos por dólar.

De acuerdo con Banco BASE, la depreciación mensual del peso se debió a que Donald Trump ganó las elecciones presidenciales en Estados Unidos y el Partido Republicano obtuvo mayoría en la Cámara de Representantes y el Senado.

El nerviosismo se generó luego de que el republicano designó en posiciones claves dentro de su gobierno a personas alineadas con su visión proteccionista, elevando el riesgo de medidas duras en contra de México en migración, seguridad y comercio.

El 25 de noviembre, amenazó con imponer un arancel adicional de 10% a las importaciones de China y de 25% a las importaciones desde México y Canadá, a partir del 20 de enero del 2025, cuando tome protesta como presidente de Estados Unidos.

“La depreciación del peso ante la amenaza de aranceles se debe a que, un arancel de 25% iría en contra del T-MEC con lo que las exportaciones mexicanas se verían seriamente afectadas. Se estima que por cada 1% que sube el precio de las exportaciones, estas caen 1.33 por ciento”, señaló Banco BASE.

La institución financiera añadió que en caso de que sólo la mitad del arancel se traslade a los consumidores en Estados Unidos, se observaría una caída de 12% en las exportaciones mexicanas. Esto se vería reflejado en el PIB con una contracción de 4.4% en 2025.

“Además, el arancel afectará la inversión extranjera directa, pues las empresas extranjeras dejarían de reinvertir sus utilidades en México y caería la nueva inversión. Con todo esto, la economía mexicana caería en una fuerte recesión”, abundó.

Cabe mencionar que la aversión al riesgo se moderó un par de días atrás luego de que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum y Donald Trump, tuvieron una conversación en la que acordaron trabajar en conjunto.

Trump calificó la conversación como productiva, lo que modera, aunque no elimina, la posibilidad de que imponga aranceles en contra de México.

Por otro lado, en el país se aprobó en la Cámara de Diputados y el Senado la reforma para desaparecer siete órganos autónomos, con lo que “se deteriora el marco institucional del país y se eleva el riesgo de recortes de la calificación crediticia de la deuda soberana de México”.

Cabe mencionar que este mes se presentó el Paquete Económico para 2025. En sus proyecciones macroeconómicas destacó una estimación de crecimiento puntual del PIB de 2.3% para 2025, lo que implicaría una aceleración del crecimiento en el primer año del gobierno.

Esto es algo históricamente inusual y que además es inconsistente con el esfuerzo de reducir el déficit fiscal a través de un menor gasto corriente y gasto en infraestructura”, acentuó BASE.

La SHCP estima que el déficit presupuestario será de 3.2% del PIB, bajando desde el 5.0% previsto para 2024. Por su parte, el déficit amplio (RFSP), está proyectado en 3.9% del PIB, disminuyendo desde 5.9% estimado para 2024.

Días después, Moody’s ratificó la calificación crediticia de México en Baa2, pero ajustó a negativa la perspectiva.

La agencia citó como razón para el ajuste la rigidez del gasto público y la aprobación de reformas constitucionales. Por su parte, la agencia calificadora HR Ratings, mantuvo la calificación en BBB+, pero también ajustó a negativa la perspectiva.

ja