El peso mexicano registró una apreciación mensual de 3.27% o 58.7 centavos, con lo que el tipo de cambio interbancario cerró en 17.4201 unidades por dólar. De esta forma, suma tres meses consecutivos de apreciación, acumulando un avance de 5.87% o 1 peso y 9 centavos en ese periodo.

En el balance semanal, sin embargo, el peso retrocedió 0.30% o 2.5 centavos, mientras que este viernes registró una depreciación de 1.1% o 20.2 centavos frente a la divisa estadounidense.

Durante la mayor parte del mes, el comportamiento del peso estuvo influido por un debilitamiento sostenido del dólar estadounidense, que cayó 1.27% en enero, alcanzando su nivel más bajo desde el 23 de febrero de 2022.

Banco BASE resaltó en un análisis que la divisa estadounidense se vio presionada luego de que Donald Trump reanudara amenazas arancelarias como mecanismo para alcanzar objetivos que no están directamente vinculados al comercio internacional.

Este entorno, aunado al proteccionismo característico de su segundo mandato, ha puesto en duda el futuro del dólar como divisa de reserva, lo que propició episodios de especulación en contra de la moneda estadounidense.

En paralelo, enero estuvo marcado por una mayor presión política sobre Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal.

El banquero recibió una citación del Departamento de Justicia relacionada con la renovación de las oficinas del banco central. Powell señaló que la medida tuvo un carácter coercitivo, en un contexto en el que no se han realizado recortes en la tasa de interés al ritmo deseado por Donald Trump, quien durante el mes reiteró que el presidente de la Fed ha sido demasiado lento para reducir el costo del crédito.

De acuerdo con Banco BASE, pese a la apreciación observada en enero, persisten riesgos relevantes para México que podrían derivar en una corrección al alza del tipo de cambio.

La institución subrayó que los principales factores de atención son la relación política y comercial con Estados Unidos, así como la próxima revisión del T-MEC.

Al cierre del mes, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, indicó que están por concluir la revisión de más de 54 puntos planteados por Estados Unidos en agosto y 12 presentados por México.

Añadió que en los próximos días se darán a conocer los resultados de la consulta, y que existe consenso en favor del tratado. Explicó que el proceso avanza en buen tiempo y que el 16 de febrero sostendrá una reunión con funcionarios de Canadá para dar continuidad al diálogo.

El funcionario reiteró que “el tratado sobrevive, sin ninguna duda” y precisó que Estados Unidos busca dar mayor énfasis a las reglas de origen, mientras que México plantea un mecanismo laboral simétrico.

En otro frente, este viernes se publicaron las cifras de finanzas públicas y deuda pública a diciembre de 2025. En el balance anual, los ingresos presupuestarios crecieron 2.5% real respecto a 2024, impulsados principalmente por los ingresos no petroleros, que aumentaron 3.3% anual y se ubicaron 93.2 mil millones de pesos por arriba de la meta.

En contraste, los ingresos petroleros cayeron 2.7% real anual, quedando 173.9 mil millones de pesos por debajo de lo programado. Por su parte, los ingresos no tributarios avanzaron 10.7% real anual, superando en 53.1 mil millones de pesos lo previsto, con un crecimiento destacado de los aprovechamientos, que subieron 13.1%.

Por el lado del gasto, el gasto programable registró una caída de 4.8% real anual, aunque se ubicó 201.7 mil millones de pesos por encima de lo programado. Dentro de este rubro, el gasto corriente estructural disminuyó 1.9% real. Desde un enfoque funcional, el gasto en desarrollo social alcanzó un máximo histórico de 13.1% del PIB; al interior, Protección Social creció 6.4% real anual, mientras que el presupuesto educativo aumentó 1.5%.

En tanto, el gasto no programable creció 3.3% real anual, incremento asociado principalmente al mayor costo financiero, que subió 9.8% real hasta 1.31 billones de pesos, así como a las participaciones a entidades federativas, que avanzaron 3.8% real anual.

No obstante, el gasto neto sin pensiones, participaciones y costo financiero, que incluye la inversión física, registró en 2025 una caída de 12.1% real anual, la mayor contracción desde 2017.

Finalmente, la deuda interna neta se ubicó en 14.73 billones de pesos en 2025. El Saldo Histórico de los Requerimientos del Sector Público (SHRFSP) se situó en 52.6% del PIB, por encima del 52.4% observado al cierre de 2024 y ligeramente superior a la meta anual de 52.4% del PIB. El balance público cerró con un déficit presupuestario de 4.3% del PIB, superando el 3.9% originalmente programado.

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