El peso mexicano gana 0.61% o 12.5 centavos respecto al cierre previo, con lo que el tipo de cambio interbancario se ubica en 20.4006 unidades por dólar, según datos del sitio especializado Investing.com.
Al inicio de la semana, el peso mexicano opera errático y volátil, pero logrando sortear el fuerte sentimiento de aversión global al riesgo, que se refleja en caídas superiores a 2% en la mayoría de las bolsas de valores en el mundo.
Lo anterior, por el miedo a la posible invasión de Rusia a Ucrania, que se suma a los temores monetarios y alimenta las preocupaciones que dominan los mercados desde principios de año.
De acuerdo con CIBanco, sigue existiendo una total incertidumbre sobre las medidas que podría adoptar la Reserva Federal (Fed) en las próximas semanas y meses para contener los precios en Estados Unidos.
La semana pasada, varios miembros del banco central estadounidense mostraron moderación, al comentar que el banco central no puede reaccionar de manera demasiado agresiva, porque esto puede poner en peligro la recuperación económica.
Esta semana, se conocerá algo más de la Fed con las actas de la última reunión de política monetaria, así como con las comparecencias de una serie de ponentes del banco central estadounidense.
Sobre la tensión geopolítica por la posible guerra entre Rusia y Ucrania, CIBanco resaltó las declaraciones de Washington, que sigue insistiendo en que “un ataque ruso es inminente” y podría producirse este miércoles.
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Por su parte, los principales países europeos siguen buscando una solución diplomática al conflicto.
El canciller alemán, Olaf Scholz, viajará a Kiev el lunes para entrevistarse con el presidente Volodímir Zelenski. El martes, tiene previsto reunirse con Vladimir Putin en Moscú, después de los infructuosos esfuerzos realizados la semana pasada por Emmanuel Macron y de la llamada infructífera entre Putin y Biden del fin de semana.
“El mercado comienza poco a poco a considerar que podría ser un conflicto significativamente más grande que la anexión de Crimea por parte de Rusia y su intervención en la región ucraniana de Donbass en 2014.
“Además de la pérdida de vidas humanas, probablemente asestaría un golpe temporal a la confianza de las empresas y los consumidores en Europa”, resaltó la institución financiera.
Cabe mencionar que el conflicto podría significar un aumento mayor en los precios de la energía en Europa y la elevación de la inflación durante un tiempo.
“En el peor de los casos, una interrupción prolongada en el flujo de petróleo y gas desde Rusia podría provocar una escasez temporal de energía en algunas partes de Europa.
“Así, el aumento de la crispación ha llevado al petróleo a máximos de 7 años, con la referencia WTI alcanzado por momentos niveles cercanos a los 95 dólares por barril”, concluyó CIBanco.
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