La fortaleza de la que actualmente goza el peso mexicano es una “gran ventaja” en el contexto actual, pues “no presiona a la inflación” y atrae a inversionistas, resaltó Gabriela Siller, directora de análisis económico del Banco Base.

Al cierre del primer trimestre del año, la divisa nacional registró una apreciación de 3.21% o de 65.9 centavos frente al dólar estadounidense, cotizando alrededor de 19.87 unidades por billete verde. La ganancia fue la mayor desde el cuarto trimestre de 2020.

La moneda, que rondaba los 18.5 puntos por dólar antes de la pandemia, sufrió su peor momento en marzo de 2020 cuando superó las 25 unidades por billete verde. Cerró 2021 con una depreciación anual de 3.01%, al cotizar en 20.51 unidades por dólar en la última jornada del año.

Respecto al euro, la apreciación fue de 5.81% intertrimestral en los primeros tres meses del año con una cotización de 21.99 unidades por euro.

De acuerdo con Siller, actualmente, el peso mexicano se ubica ahora en la quinta posición tanto en la apreciación frente al dólar como en el euro, solamente detrás del real brasileño, el sol peruano, el peso chileno y el peso colombiano.

En declaraciones a EFE, la analista explicó que la moneda nacional tiene un régimen cambiario de “libre flotación”, por lo que depende de la interacción de oferta y demanda y a México “han entrado muchísimas divisas por las exportaciones y las remesas”, explicó. 

Se espera que las exportaciones mexicanas puedan crecer entre 7% y 10% este año, “impulsadas por el crecimiento de Estados Unidos, mientras que las remesas podrían mostrar un crecimiento de entre 10% y 13%”.

En tanto, se prevé que el peso mexicano se siga apreciando y podría llegar a un nivel de 19.60 pesos por dólar.

Las ventajas de la apreciación

Tal y como explicó Siller, la apreciación del peso supone una “gran ventaja” porque ahora no “presiona” a la inflación -por encima de 7% desde hace meses, su mayor nivel en 20 años- en términos de productos importados.

Este jueves, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que en marzo la inflación se ubicó en 7.45% interanual, su mayor nivel desde 2001. No obstante, es un dato similar al 7.36% de diciembre de 2021.

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Por otro lado, la guerra en Ucrania ha provocado incrementos en los precios de las materias primas y, en los últimos días esto ha beneficiado el peso, porque se le relaciona con el precio del petróleo.

“Al subir el precio del petróleo, el peso mexicano se aprecia”, dijo la especialista, quien agregó que la apreciación del peso atrae a más inversionistas al país, un factor que se suma a los incrementos a la tasa de interés en lo que va de año, que hoy se sitúa en 6.50%.

“Están entrando también capitales, esos que salieron de Rusia están buscando lugares más seguros”.

Persiste la inestabilidad

Aunque la apreciación es en principio beneficiosa para México, la analista advirtió que hay mucha “volatilidad” y la “posibilidad” de que la moneda mexicana se vuela a “depreciar”.

“Esto se traduce en incertidumbre” porque “lo que beneficia a las exportaciones y las importaciones es un tipo de cambio estable”, apuntó.

Tampoco se descartan “nuevas depreciaciones” en el contexto de la pandemia, con la guerra en Ucrania y por “asuntos locales”, como podría ser la iniciativa de reforma eléctrica.

“Desde el punto de vista económico de crecimiento lo que más beneficia es un peso estable porque se pueden hacer mejores planeaciones a largo plazo”, concluyó Siller.

Banco Base estima que la economía mexicana crecerá este año entre 1.5% y 2%, en un “escenario central”.

(Con información de EFE)

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