El peso cerró el tercer trimestre de 2019 con pérdidas. La moneda nacional cerró el noveno mes del año con una depreciación de 2.66% (51 centavos), cotizando alrededor de las 19.73 unidades por dólar. En lo que va de 2019, la divisa se ha depreciado 0.41% (8.0 centavos).
“Es la primera depreciación trimestral del peso en lo que va del año, la cual borra por completo la apreciación de 2.18% acumulada durante el primer semestre”, apuntó Banco BASE.
Durante el período, el peso tocó un mínimo de 18.86 unidades por dólar (7 de julio) y un máximo de 20.25 unidades por dólar (28 de agosto). De acuerdo con el análisis del banco, el peso comenzó a debilitarse a finales de julio por estos cuatro factores principalmente:
  1. La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) ha ejecutado dos recortes de 25 puntos base a su tasa de interés. Sin embargo, continúa apuntando que la economía estadounidense sigue manteniendo su expansión, por lo que la Fed se niega a iniciar un ciclo de recortes. Bancos centrales de otros países han tenido que tomar posturas más acomodaticias, dando fortaleza al dólar frente a sus principales cruces.
  2. Continúa fuerte la expectativa de menores tasas de interés para México. A pesar de que su banco central ya ejecutó dos movimientos a la baja consecutivamente, su tasa referencial sigue ubicándose en niveles altos (7.75%). El mercado espera que baje todavía más, incluso si la Fed opta por mantener la propia.
  3. Durante el trimestre aumentó la percepción de riesgos por la guerra comercial entre China y Estados Unidos. Además de que no hubo desarrollos relevantes en los diálogos entre ambas partes, el presidente de EU, Donald Trump, advirtió que el conflicto podría extenderse hasta después de las elecciones presidenciales de noviembre de 2020.
  4. El juicio político (impeachment) iniciado contra Trump añade a las tensiones políticas (de por sí elevadas) entre el presidente y sus opositores. Esto reduce las probabilidades de que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) sea ratificado por el Congreso estadounidense este año.
Hacia el cierre del año, los movimientos del peso seguirán siendo determinados por:
  • La política monetaria de México y EU
  • La guerra comercial entre China y Estados Unidos
  • La incertidumbre política al interior de EU, sobre todo por el posible juicio contra Trump
  • Las posibilidades de una recesión global que podría arrastrar a países de la Zona Euro
  • Movimientos en los precios del petróleo
  • Aversión al riesgo a nivel internacional por factores varios
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