El peso se lavó mal sabor de boca que le quedó por su desempeño en el mes pasado, pues abrió septiembre con la mejor semana desde principios de julio de 2018. La moneda nacional cerró la primera semana de septiembre con una apreciación de 2.54% (50.8 centavos), cotizando cerca de las 19.55 unidades por dólar. De acuerdo con el análisis de Banco BASE, el avance del peso puede atribuirse a dos razones principales:
  1. Hay mayor apetitos por riesgo en los mercados globales debido a un menor nerviosismo en torno a algunos factores de riesgo para la economía global. Aunque las tensiones comerciales entre China y Estados Unidos siguen, las dos economías más grandes del mundo acordaron retomar el diálogo para los primeros días de octubre. También hay menor probabilidad de que se ejecute un “Brexit duro” (sin acuerdo de separación) después de que el parlamento británico votara a favor de bloquearlo.
  2. Varios de los indicadores económicos de la economía estadounidense que se publicaron esta semana mostraron un peor desempeño de lo esperado. El indicador manufacturero registró una contracción por primera vez desde 2016. Además, la nómina no agrícola registró 130 mil empleos nuevos en agosto, muy por debajo de las expectativas. Un crecimiento más reducido del empleo podría resultar en una desaceleración del consumo, lo que podría empujar a la Reserva Federal de Estados Unidos a ejecutar otro recorte a su tasa de interés.
El mercado estará atento la próxima semana al dato de inflación en agosto. Banco BASE espera que ésta se ubique en una tasa interanual de 3.20%.
“Si la tasa de inflación mantiene su tendencia a la baja, se podría fortalecer la expectativa de un recorte a la tasa de interés de Banco de México, lo cual puede depreciar temporalmente al peso”, apuntó el banco en su análisis.
El peso alcanzó durante la semana un mínimo de 19.52 unidades por dólar y un máximo e 20.16 unidades por dólar.   Te puede interesar: Inversión fija bruta pierde terreno por segundo mes consecutivo; cae 0.8% en junio cach