El peso amaneció el viernes con una depreciación leve ocasionada por presiones originadas en el exterior del país. La moneda mexicana arrancó la sesión con una depreciación de 0.03%, cotizando cerca de las 19.42 unidades por dólar. La depreciación se debió a una mayor aversión al riesgo en mercados globales, la cual está afectando a la mayoría de las monedas emergentes. De acuerdo con Banco BASE, las mayores presiones se deben a dos factores:
  • Estados Unidos añadió un poco más de fuego a su guerra comercial con China parando los permisos para que empresas de su país reanuden negocios con el gigante tecnológico Huawei. Esto es una respuesta directa a la decisión del gobierno chino de ya no comprar productos agrícolas de EU.
  • La economía británica registró una contracción de 0.2% en el segundo trimestre del año, elevando el peligro de recesión y añadiendo peligro al resultado de las negociaciones con la Comisión Europea para el Brexit.
El peso logró mantener su estabilidad al arranque de la sesión gracias a que el indicador e actividad industrial mostró un crecimiento mensual de 1.1% en junio. Estados Unidos, por su parte, vio un avance en julio de 0.2% a tasa anual en su indicador de precios al productor.
“Al excluir los precios más volátiles, los precios al productor retrocedieron 0.1%, lo que reduce la probabilidad de que hacia adelante la inflación general en Estados Unidos regrese al 2% objetivo de la Fed. Con la publicación del indicador, regresa la especulación de que la Fed podría volver a recortar su tasa de interés en este año”, indica el análisis.
Se espera que el peso cotice entre 19.30 unidades por dólar y 19.50 unidades por dólar durante la sesión.   Te puede interesar: EU pausa proceso de licencias para hacer negocios con Huawei cach