El precio del oro superó este viernes la barrera de los 4,500 dólares por onza, un nivel que no había sido alcanzado previamente, después de que desde el 17 de diciembre rebasara los 4,360 dólares por unidad.

Hoy, el metal precioso acumula cinco sesiones consecutivas al alza, con un máximo intradía por encima de los 4,530.0 dólares por onza, en un contexto marcado por una elevada volatilidad en los mercados financieros internacionales.

El avance del oro se dio en paralelo a movimientos extraordinarios en la plata y el platino, que también registraron récords históricos, reflejando un renovado interés por los metales preciosos como activos de refugio en medio del aumento de los riesgos globales.

De acuerdo con Grupo Financiero Monex, el nuevo máximo del oro obedece a una combinación de factores clave, entre los que sobresalen las tensiones geopolíticas crecientes en Venezuela, Medio Oriente y África, así como la debilidad generalizada del dólar frente a otras divisas, que registró su mayor caída semanal desde junio.

A estos elementos se suman condiciones de baja liquidez propias del cierre de año, las cuales amplificaron las oscilaciones de precios y contribuyeron a movimientos más pronunciados en los mercados de metales.

Monex añadió que el repunte también está respaldado por compras sostenidas de bancos centrales, flujos récord hacia ETFs respaldados por oro y una búsqueda activa de refugio frente a riesgos fiscales y comerciales en Estados Unidos, factores que consolidan al metal como un activo estratégico en un entorno de alta incertidumbre.

Según las previsiones de Monex, tras superar la resistencia en 4,360.0 dólares y marcar nuevos máximos, el oro podría entrar en una fase de consolidación en un rango de 4,000.0 a 4,350.0 dólares por onza, antes de retomar una trayectoria alcista más moderada y sostenible.

En el corto plazo, identificamos un primer soporte en 4,350.0 y una resistencia en 4,620.0 dólares”, señaló la institución financiera.

De cara a 2026, el consenso de mercado proyecta precios promedio cercanos a los 4,700.0 dólares por onza, mientras que escenarios más optimistas anticipan niveles de hasta 5,300.0 dólares hacia el cierre del año, impulsados por recortes adicionales de tasas de interés, inflación elevada y compras oficiales de bancos centrales.

Entre los principales riesgos, Monex advirtió una eventual desaceleración en las adquisiciones oficiales, una menor demanda de joyería ante precios elevados y la liquidación de posiciones largas en episodios de mayor aversión al riesgo.

No obstante, los fundamentos estructurales (flexibilización monetaria, inflación persistente y diversificación de reservas) continúan respaldando al oro como reserva de valor y activo defensivo en portafolios globales”, expuso el grupo financiero.