Los 6 factores que amenazan con llevar el dólar rumbo a los 19 pesos
CI Banco señala que México enfrentará de una mejor forma la volatilidad que viene
El peso mexicano registró una depreciación paulatina en las últimas cuatro semanas, consecuencia de un aumento en la incertidumbre que generan factores como la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el llamado TLCAN 2.0
Actualmente, el tipo de cambio interbancario opera cerca de 17.94 pesos, su mayor nivel en casi un mes, y no se descarta que suba nuevamente a 19 pesos en los siguientes meses.
De acuerdo con CI Banco existen al menos seis factores que presionan la cotización de la moneda mexicana:
TLCAN 2.0. Del 16 al 20 de agosto se llevará a cabo la primera ronda de negociaciones. Los objetivos planteados por los tres países contienen elementos alentadores que dan esperanza de mejora y modernización del tratado actual. La actual postura del gobierno de Estados Unidos es menos extremista, con más apoyo del empresariado norteamericano, lo que hace poco probable que la negociación termine en una ruptura, que provoque una guerra comercial con altos aranceles a productos mexicanos.
Lo anterior, refiere CI Banco, explica el por qué, previo a la negociación, el tipo de cambio cotiza por debajo de 18 pesos por dólar spot. Sin embargo, el proceso con el TLCAN será complejo, con probables tensiones y altibajos, en dónde habrá temas o sectores que observen una renegociación rápida y positiva entre los tres países, pero habrá otros donde no se llegue a un acuerdo por meses o dónde el gobierno mexicano tenga que ceder a puntos importantes para EU.
“La incertidumbre del proceso es lo que consideramos provocará volatilidad al peso mexicano que, en sus días más álgidos de discusión, pueda presionarlo a niveles cercanos a 19 pesos por dólar spot”, comentó.
Política monetaria de EU. Los funcionarios de la Reserva Federal (Fed, por su sigla en inglés) están -en su mayoría- convencidos de que se debe continuar la normalización de la política monetaria (que se traduce en aumentar la tasa de fondeo hacia 3% y reducir su tenencia de bonos gubernamentales o balance), ya que el exceso de liquidez que ha provocado la actual política ha distorsionado los precios de importantes activos financieros a nivel mundial.
Sin embargo, los indicadores económicos en los que han sustentado la justificación de “normalización” han dado señales contrarias, confundiendo a los inversionistas en su intento de anticiparse al actuar de la Fed.
En específico, dice la institución financiera, nos referimos a la inflación, que controlarla es uno de los principales objetivos de la Reserva Federal. El reciente repunte de la economía, junto a sólidos niveles de empleo y desempleo en EU, hace esperar que los productores y comerciantes tengan incentivos a elevar los precios de sus productos o servicios, presionando a la inflación.
Sin embargo, esto no se ha dado. En lo que va del año la inflación anual incluso ha disminuido, alejándose de la meta de la Fed (2%). Así, el mercado financiero no está convencido de que la Reserva Federal se atreva a seguir aumentando sus tasas en lo que resta del año, al no incorporar esta posibilidad en los precios actuales de bonos, bolsas y monedas.
“Esta separación de opinión entre la Fed y el mercado es lo que creemos provocará volatilidad en cualquier momento”, señala.
Temas fiscales en EU. CI Banco señala que la administración del presidente Trump y los legisladores republicanos enfrentan retos urgentes como lo son negociar el incremento del límite de endeudamiento del país, más conocido como el techo de la deuda, así como para aprobar su presupuesto para el año fiscal 2018, que entra en vigor el próximo 1 de octubre.
Se enfrentan a la necesidad de evitar un cierre del gobierno después de que termine el año fiscal, el 30 de septiembre, y tienen que elevar el tope de la deuda antes de que el Tesoro se quede sin efectivo, lo cual sucederá probablemente a comienzos de octubre. A la par, el Congreso estará trabajando en una reforma fiscal, que muy probablemente se enfoque en reducir impuestos corporativos y personales, pero no necesariamente a los niveles que buscaba Trump al inicio de su
administración (bajar el impuesto corporativo a 15%). Complicación en los temas fiscales
generará nerviosismo en los mercados financieros globales, aumentando su volatilidad.
Tensiones geopolíticas. La situación geopolítica de EU ha ganado en tensión con Rusia y
Corea del Norte. El riesgo geopolítico provoca una reacción precautoria en los mercados
financieros, aumentando la demanda de activos considerados como refugio (dólar, yen, oro,
entre otros). De momento, esta escalada de declaraciones confrontadas lo único que ha
añadido es incertidumbre a los mercados financieros. Si la situación empeorara el mercado
reaccionaría de forma negativa.
Elecciones en Europa. Aunque el temor al populismo se disipó significativamente en la
Eurozona tras la victoria de Emmanuel Macron en Francia, este sigue teniendo fuerza en
Italia, donde elecciones generales pueden realizarse a finales de 2017 o principios de 2018.
Avances de los partidos anti-UE generarán volatilidad en los mercados financieros. Previo a
ello, en Alemania habrá elecciones el 24 de septiembre, donde se espera que el resultado
sea considerado un espaldarazo a las políticas actuales de la canciller Merkel.
Relevo en Banco de México. A finales de año, Agustín Carstens deja su puesto como gobernador de Banxico. Él se ha convertido en una persona de confianza para los mercados financieros, por lo que su salida cuando fue anunciada provocó preocupación entre inversionistas sobre el futuro de Banxico. Sin embargo, después de más de seis meses de prepararse al cambio, el mercado financiero ve con menor riesgo su sustitución, sin importar el candidato que lo remplace. Con ello, la volatilidad en el tipo de cambio al ajuste en la dirección de Banxico será limitada.
“Con estos factores de riesgo, no se descarta que por momentos en los próximos meses se intensifique la volatilidad y presión sobre la moneda mexicana. La buena noticia es que México enfrenta esta incertidumbre mucho mejor posicionado que hace unos meses”, señala.
El banco señala que de los seis factores de riesgo, la renegociación del TLCAN es el más importante para el mercado cambiario mexicano. Si el proceso por momentos se detiene, se complica o se demora más de lo anticipado, la volatilidad en el tipo de cambio se intensificaría.
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