De acuerdo con la calificadora, la revisión a la baja se debe al deterioro inmediato en la percepción de inversión y riesgo del país, la depreciación del peso con respecto al dólar, lo que pondrá presión sobre la cifra de deuda neta al cierre del año. Los movimientos vistos en el mercado “complica” mantener el estimado para la deuda neta presupuestaria de 40.8 por ciento del producto interno bruto (PIB) al cierre de 2018, detalló HR Ratings. La víspera, la también agencia calificadora Moody’s rebajó la calificación de los bonos del NAIM y la dejó a un paso del grado especulativo, al pasar de ‘Baa1’ a ‘Baa3’, un descenso de dos escalones, y a un paso del grado ‘basura’. Te puede interesar: Cancelación del NAIM es negativa, advierte Moody’s HR Ratings añadió que aún y cuando cambió la perspectiva, la calificación de HR A- (G) se ratificó debido al manejo responsable de la política fiscal en los últimos años que posibilitó la inversión de la trayectoria de deuda como porcentaje del PIB. Esto se logró, detalla en su reporte, a partir de las medidas de consolidación fiscal que resultaron en la obtención de un superávit primario de 1.4 por ciento del PIB al cierre de 2017, el primero en 10 años.HR Ratings ratificó la calificación de largo plazo de HR A- (G) y de corto plazo de HR2 (G) para la deuda soberana de México y modificó la Perspectiva de Estable a Negativa. https://t.co/1uX4sxmOgK
— HR RATINGS (@HRRATINGS) October 31, 2018
“No obstante, cambios importantes en el presupuesto de egresos que implicaran una desviación de la trayectoria de consolidación fiscal por la necesidad de financiar nuevos proyectos de inversión o de gasto social, podrían reflejarse en un repunte de la trayectoria de la deuda como porcentaje del PIB y en consecuencia en un deterioro de la calificación crediticia”, añade.Por último, advierte que se estará evaluando la eficacia de posibles medidas por parte del gobierno entrante para mitigar los efectos negativos de las decisiones en torno a la cancelación del NAIM. En particular revisaran “elementos que pudieran reflejar el desapego por las instituciones o el incumplimiento de contratos por parte del Gobierno”, que impactaría en la calificación crediticia de la deuda mexicana. do





