El peso mexicano terminó la semana con una ganancia de 1.42%, equivalente a 26 centavos, con lo que el tipo de cambio interbancario se ubicó en 18.4483 unidades por dólar, de acuerdo con cifras del Banco de México (Banxico).
La fortaleza del peso coincidió con un debilitamiento de 0.33% del índice ponderado del dólar, en medio de las expectativas de que la Reserva Federal (Fed) recorte su tasa de interés en 25 puntos base el 17 de septiembre, con la posibilidad de recortes acumulados de hasta 75 puntos base antes de concluir 2025.
El mercado también aguarda las nuevas proyecciones económicas y de tasas que presentará el Comité Federal de Mercado Abierto para el cierre de este año y para 2026.
Banco BASE resaltó en un análisis que el ánimo del mercado estuvo influido por indicadores que muestran debilidad en el empleo estadounidense. La Oficina de Estadísticas Laborales ajustó a la baja 911 mil puestos de trabajo en el periodo de abril 2024 a marzo 2025, la mayor revisión negativa registrada. El ajuste fue de 880 mil en el sector privado y de 31 mil en el sector público.
Además, las solicitudes iniciales de apoyo por desempleo aumentaron en 27 mil, hasta 263 mil, en la semana terminada el 6 de septiembre, el nivel más alto desde octubre de 2021.
También se dio a conocer que la inflación al productor en agosto cayó 0.12% mensual, frente a la expectativa de un alza de 0.30%, mientras que la inflación al consumidor se ubicó en 0.38% mensual y 2.92% anual, en línea con lo anticipado.
En México, la atención estuvo en la entrega del Paquete Económico 2026, donde la Secretaría de Hacienda elevó su previsión de crecimiento a un rango de 1.8%–2.8%, frente al rango previo de 1.5%–2.5%.
De acuerdo con Banco BASE, esta estimación resulta optimista ante la incertidumbre por la revisión del T-MEC, lo que podría implicar ingresos sobreestimados.
Por otro lado, la dependencia federal prevé que la tasa de interés de Banxico se ubique en 7.3% al cierre de 2025 (con dos recortes hacia 7.25%) y en 6.0% en 2026, aunque advierte riesgos de subestimación en el costo financiero de la deuda.
En cuanto al déficit, Hacienda proyecta 4.3% del PIB en 2025, frente al 3.9% originalmente previsto, y 4.1% en 2026, lo que refleja que la consolidación fiscal se postergaría hasta después de 2027.
“Los ajustes al déficit proyectado en 2025 y 2026 dejan claro que no se logrará la consolidación fiscal de las finanzas públicas antes del 2027”, apuntó Banco BASE.
Además, Hacienda estima ingresos tributarios por 5,838.6 mil millones de pesos en 2026, un aumento de 5.7% respecto a 2025, impulsados por un alza de 40% en recaudación por aranceles debido a mayores tasas a importaciones de países sin tratados comerciales con México.
El gasto público considera 16 programas sociales prioritarios, con un presupuesto de 987.16 mil millones de pesos, equivalente a 16.91% de los ingresos tributarios, un aumento frente al 15.78% de 2025. El costo financiero de la deuda ascendería a 1,572.1 mil millones de pesos, equivalente al 26.93% de los ingresos tributarios.
A la par, el gobierno presentó un proyecto para incrementar aranceles en 1,463 fracciones arancelarias, con el objetivo de limitar la presencia de China en sectores estratégicos, como el automotriz y de materias primas, además de reforzar la integración comercial con Estados Unidos.
“Con esto, el gobierno envía la señal de que la prioridad es una mayor integración comercial con Estados Unidos. No obstante, la imposición de aranceles se espera que genere presiones al alza en precios, para productores y consumidores en México”, destacó Banco BASE.
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