Los arranques de relajamiento entre varios bancos centrales del mundo causaron un tropezón en el peso. La divisa nacional cerró la sesión del miércoles con una depreciación de 0.20% (3.9 centavos), cotizando cerca de las 19.61 unidades por dólar. El peso se vio afectado por un regreso de la aversión al riesgo. La intensificación de la guerra comercial entre China y Estados Unidos forzó a los bancos comerciales de Nueva Zelanda, Tailandia e India a recortar sus tasas de interés.
“La sesión que termina se caracterizó por un regreso de la aversión al riesgo, particularmente durante las horas de la mañana, ocasionando que las divisas de economías emergentes o de países productores de materias primas registraran depreciaciones, mientras que divisas refugio como el yen japonés y el franco suizo cerraron apreciadas”, apunta Banco BASE.
Según el análisis del banco, el peso se ha mantenido volátil por dos fatores:
  1. Los niveles en los que cotiza la moneda mexicana son cercanos a los que alcanzó cuando Donald Trump amenazó con un paquete de aranceles contra todos los bienes del país. Esto lo vuelve más sensible a noticias relevantes y podría llevarlo a cotizar hasta las 19.90 unidades por dólar.
  2. Se observa un regreso a la liquidez de los mercados financieros.
El peso estará pendiente durante el jueves de la cifra de inflación a julio. Se estima que el dato sea de 3.76% a tasa anual, continuando su tendencia a la baja.
De observarse una menor inflación, se elevaría la probabilidad de que Banco de México recorte su tasa de interés en alguno de los siguientes dos anuncios de política monetaria”, apunta el análisis.
Durante la sesión, el tipo de cambio alcanzó un mínimo de 19.54 unidades por dólar y un máximo de 19.73 unidades por dólar.   Te puede interesar: Es necesario bajar la tasa objetivo de Banxico para fomentar el crecimiento: AMLO cach