El peso mexicano cerró la sesión con una ligera pérdida de 0.16%, equivalente a 3 centavos, y llevó al tipo de cambio interbancario a 18.3892 pesos por dólar, según cifras del Banco de México.
La presión sobre la moneda nacional respondió al avance del dólar estadounidense, que se apreció 0.12% en su índice ponderado y alcanzó un nivel no visto desde el 19 de mayo.
De acuerdo con el análisis de Banco BASE, el repunte del dólar estuvo respaldado por la expectativa de que la Reserva Federal mantenga sin cambios su tasa de referencia en la reunión del 10 de diciembre, impulsada por señales mixtas en el mercado laboral estadounidense. Aunque la tasa de desempleo subió a 4.4%, su mayor nivel desde septiembre de 2021, el informe de empleo sorprendió con la creación de 119 mil puestos, más del doble de lo previsto por los analistas, que anticipaban 55 mil, y el aumento más pronunciado desde abril.
Las solicitudes iniciales de apoyo por desempleo también mostraron fortaleza. Para la semana del 15 de noviembre sumaron 220 mil, encadenando dos semanas a la baja y marcando su menor registro desde la tercera semana de septiembre, además de ubicarse por debajo de las 227 mil proyectadas por el mercado.
En ese entorno, diversos oficiales del banco central estadounidense reforzaron un tono restrictivo en sus intervenciones públicas. El gobernador Michael Barr advirtió que la Fed debe proceder con prudencia al evaluar recortes, debido a que la inflación continúa cerca del 3.0%.
Por su parte, Austan Goolsbee, presidente de la Fed de Chicago, reconoció que “le inquieta un poco” la persistencia de niveles elevados de inflación y subrayó que la economía aún muestra fuerza, lo que implica riesgos en caso de aplicar reducciones agresivas en la tasa.
En la misma línea, Beth Hammack, presidenta de la Fed de Cleveland, sostuvo que flexibilizar la política monetaria podría detonar un repunte inflacionario y describió la postura actual como “apenas restrictiva”.
En México, Moody’s informó que concluyó la revisión de la calificación soberana del país, manteniendo sin cambios la nota en “Baa2” y la perspectiva negativa.
La agencia explicó que el crecimiento económico se ha suavizado en 2025 y prevé una expansión cercana al 0.5%, afectada por la debilidad en la inversión y en la actividad industrial.
La firma también advirtió que la revisión del T-MEC en 2026 podría resultar especialmente compleja. A ello se suman los efectos de las modificaciones institucionales derivadas de reformas constitucionales, que, según Moody’s, podrían minar la confianza de los inversionistas.
La perspectiva negativa responde, señaló, a la percepción de un deterioro en la formulación de políticas públicas y en la fortaleza institucional, factores que pueden influir en el desempeño económico y fiscal.
La calificadora añadió que la consolidación fiscal se complica ante la creciente rigidez del gasto y el deterioro en la capacidad de pago de la deuda. Además, alertó que el apoyo constante y de gran escala a Pemex continúa presionando la posición fiscal del país. Subrayó que, dada la limitada capacidad del Estado para enfrentar choques económicos, futuras disrupciones podrían debilitar aún más el perfil crediticio nacional.
La Bolsa Mexicana de Valores retrocedió 0.66%
Por su parte, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) retrocedió 0.66 por ciento o 408.39 puntos respecto al cierre previo, con lo que su principal indicador, el S&P BMV IPC, concluyó la sesión en 61,672.19 unidades.
Al interior, resaltaron las pérdidas de las emisoras: Televisa (-3.87%), Grupo México (-2.84%), Grupo Carso (-2.56%), Banregio (-2.54%) y Gentera (-2.53%).
En EU, el Dow Jones mostró una caída de 0.84%, en tanto que el Nasdaq Composite registró una pérdida de 2.15%, llevando al índice a cerrar en su menor nivel desde el 11 de septiembre.
Por su parte, el S&P 500 cayó 1.56%, cayendo en 5 de las últimas 6 sesiones y resaltando las caídas de los sectores de: tecnologías de la información (-2.66%), consumo discrecional (-1.73%) e industrial (-1.70%).
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